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Red wireless para hackers chertolinos.-

Desde que tomé el dominio http://www.ruralwifi.net/, empecé a ofrecer la señal de una red inalámbrica muy sencilla que hoy se conoce con el nombre de destilator, permitiendo que otras personas usen los servicios internáuticos sin permiso al poder acceder a la red wireless desde cualquier lugar dentro del rango de cobertura de su antena.
Ahora de nada sirve ser un hacker chertolino o un piratilla informático para usar la red wireless destilator y conectarse a su antena que está ubicada de forma estratégica hacia el vecindario, facilitando el mayor alcance posible de la señal sin contraseñas.
En su configuración, no utilizo el sistema WEP como técnica para encriptar el tráfico, aunque si he cambiado el SSID para que todo el mundo la reconozca, siendo más fácil descubrirla y conectarse al publicitarla sin ocultarla en el router, ni desactivar el servidor DHCP, permitiendo el mayor número posible de direcciones IP para el mayor número de ordenadores externos y cambiando además el SNMP a configuración pública.
Y para mayor prestigio del pueblo de Chert, su interfaz está habilitada para utilizar la conexión Wi-Fi de ruralwifi durante los 365 días y noches del año a excepción de los años bisiestos, que lo estará 366 días si el operador de la línea telefónica lo permite y no la corta como hicieron en primavera.

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Cuando la wifi es gratis de verdad.-

En todas las actividades del mundo mundial, hay personas serias en sus respectivas profesiones y otras espabiladillas que, siempre encuentran una excusa o razón para engañar al ignorante, especialmente cuando va de listillo por la vida y en esta línea, tal vez debería aclarar en qué consisten los puntos de conexión wifi gratuitos que se ofrecen en las Casas Rurales ART RUSTIC de la aldea de Anroig y en la Destilería de JULIAN SEGARRA del pueblo de Chert.

Como en la informática hemos entrado por la puerta grande sin haber ido a la escuela a aprender, es muy fácil ser engañados y para evitar malas interpretaciones, deberíamos saber que a los puntos de acceso a la red wifi se les reconoce por una pequeña antena visible en la pantalla del ordenador, mientras que las conexiones entre equipos, se identifican con dos ordenadores.
El hecho de que existan delincuentes en el ciberespacio de Internet a los que podríamos concederles “el diploma de ciberdelincuente“, no significa que paralelamente puedan existir y realmente existan personas nobles, capaces de ceder sus líneas y conexiones a los demás usuarios gratuitamente, de la misma forma que nosotros agradeceríamos la cesión de las suyas cuando verdaderamente las necesitásemos en nuestros desplazamientos.

Los tordos checos.-

Son las siete de la tarde y se oyen desde el pueblo de Chert disparos de escopeta, algún cazador está cazando a la joca.
Esta mañana, mi amigo Antonio ha pasado por casa para decirme lo bien que durante la semana estuvo jugando con el ordenador portátil y le agradaría ajustar correctamente la antena para obtener la máxima transferencia de la información, de esta forma, conseguir optimizar el sistema de comunicación inalámbrico de http://www.ruralwifi.net.
A media mañana, he ido a su casa y desde el tejado, hemos visto como un vuelo de tordos checos se acercaban al pueblo por la ladera este de la Mola Gran, como siguiendo el camino dels rosellanos y sobrevolando por encima del edificio de las escuelas, avanzaban en dirección al Mas de Llansa.
El día se presagiaba climatológicamente muy bueno y hemos estado comentando que tal vez por las montañas de la sierra del Turmell no hayan charcas o estén heladas y los torditos, bajando hasta la font de les Piques, se hayan encontrado con algún cazador que los haya desviado hacia la font de la Guilona.

Cuando no se tiene, se pinta.-

Recuerdo en una ocasión de jovencito, pretendía hacer una antena giratoria con varillas de aluminio de las usadas en las antenas de televisión de la Banda 1. Pensando en el inventillo, se acercó mi abuelo Julián Segarra Ferreres preguntando que estaba haciendo en el taller y al explicarle, pilló la idea de la oreja y me enseñó una forma de como llevarla a la práctica.
Encendió la fragua y mientras yo colaboraba dando aire al carbón, tomó un trozo de varilla cilíndrica maciza de hierro del rincón de la chatarra y de dimensiones externas parecidas al diámetro interno de la varilla hueca de aluminio que debía servir de antena y la acercó al hogar. Cuando estaba caliente, con el martillo en el yunque, le hizo en un extremo una bolita de hierro. Después calentando el otro extremo, repitió la operación resultando una varilla con dos bolitas en los extremos. Cortó la varilla por la mitad y ya tenía dos curiosas varillas cilíndricas con bolita.
Ahora era menester fabricar el soporte y con una pletina y el taladro, usando brocas de diferentes diámetros, le hizo unas concavidades que después de doblada, resultó una U en la que encajaba la bolita de la varilla girando sin salirse. Atornillé las dos U encina de un trozo de madera de olivo y enchufando las varillas de aluminio, resultó una antena de las llamadas de cuernos que permitía ver la televisión con un reemisor pasivo montado en pruebas encima de la montaña de la Mola Gran de Chert que tomaba la señal televisiva desde Monte Caro en Tortosa en lugar de la lejana Sierra de Aitana.

Cuando no se tiene, se pinta.-

Recuerdo en una ocasión de jovencito, pretendía hacer una antena giratoria con varillas de aluminio de las usadas en las antenas de televisión de la Banda 1. Pensando en el inventillo, se acercó mi abuelo Julián Segarra Ferreres preguntando que estaba haciendo en el taller y al explicarle, pilló la idea de la oreja y me enseñó una forma de como llevarla a la práctica.
Encendió la fragua y mientras yo colaboraba dando aire al carbón, tomó un trozo de varilla cilíndrica maciza de hierro del rincón de la chatarra y de dimensiones externas parecidas al diámetro interno de la varilla hueca de aluminio que debía servir de antena y la acercó al hogar. Cuando estaba caliente, con el martillo en el yunque, le hizo en un extremo una bolita de hierro. Después calentando el otro extremo, repitió la operación resultando una varilla con dos bolitas en los extremos. Cortó la varilla por la mitad y ya tenía dos curiosas varillas cilíndricas con bolita.
Ahora era menester fabricar el soporte y con una pletina y el taladro, usando brocas de diferentes diámetros, le hizo unas concavidades que después de doblada, resultó una U en la que encajaba la bolita de la varilla girando sin salirse. Atornillé las dos U encina de un trozo de madera de olivo y enchufando las varillas de aluminio, resultó una antena de las llamadas de cuernos que permitía ver la televisión con un reemisor pasivo montado en pruebas encima de la montaña de la Mola Gran de Chert que tomaba la señal televisiva desde Monte Caro en Tortosa en lugar de la lejana Sierra de Aitana.