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Recuerdos de la escuela.-

Aunque nunca he parado de estudiar y muchísimo menos de aprender, no recuerdo con agrado mi época de estudiante y tal vez por ello, no me gustaría revivirla, pero con la incorporación en nuestros propios domicilios de las computadoras personales, he de reconocer que desde hace doce años, cuando accedí por primera vez a la red de Internet, añoro el no poder vivir mi actividad docente en los tiempos actuales.
El año pasado, al Sr. Conseller de Educación la Generalidad Valenciana D. Alejandro Font de Mora Turón, se le ocurrió regalar unos ordenadores para los colegios de los niños de primaria como los chavales de la escuela de don Miquel Beltrán de Chert y Dª. Araceli Segarra Ferreres, me invitó un día a verlos. La emoción me embargó de tal manera que sentado con una pequeñita sillita, con el culo casi a ras de suelo y con las rodillas por debajo de los hombros pegadas a las axilas, me puse a manipular el bonito y llamativo inventillo con las teclas de colorines y un ratón de diseño apto para la mano de un niño.
Con las infraestructuras que hoy tenemos a nuestra disposición gracias a todos los avances tecnológicos y con la flexibilidad que nos ofrecen a cualquier hora de cualquier día o las posibilidades únicamente limitadas por nuestra imaginación, hoy quien no estudia y aprende es sencillamente porque no quiere.

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Recuerdos de la escuela.-

Aunque nunca he parado de estudiar y muchísimo menos de aprender, no recuerdo con agrado mi época de estudiante y tal vez por ello, no me gustaría revivirla, pero con la incorporación en nuestros propios domicilios de las computadoras personales, he de reconocer que desde hace doce años, cuando accedí por primera vez a la red de Internet, añoro el no poder vivir mi actividad docente en los tiempos actuales.
El año pasado, al Sr. Conseller de Educación la Generalidad Valenciana D. Alejandro Font de Mora Turón, se le ocurrió regalar unos ordenadores para los colegios de los niños de primaria como los chavales de la escuela de don Miquel Beltrán de Chert y Dª. Araceli Segarra Ferreres, me invitó un día a verlos. La emoción me embargó de tal manera que sentado con una pequeñita sillita, con el culo casi a ras de suelo y con las rodillas por debajo de los hombros pegadas a las axilas, me puse a manipular el bonito y llamativo inventillo con las teclas de colorines y un ratón de diseño apto para la mano de un niño.
Con las infraestructuras que hoy tenemos a nuestra disposición gracias a todos los avances tecnológicos y con la flexibilidad que nos ofrecen a cualquier hora de cualquier día o las posibilidades únicamente limitadas por nuestra imaginación, hoy quien no estudia y aprende es sencillamente porque no quiere.

Investigacion y desarrollo.-

Cuando nos planteamos el ejercicio de una determinada labor, es lo más natural el encauzarlo hacia la atención al Cliente que nos favorece con la compra y sin restarle importancia a esta faceta, generalmente no paramos a pensar en los años y en la cantidad de personas que han dedicado su tiempo a la investigación. Los avances en la vida, nunca son fruto de la casualidad y cuando así lo parece, siempre hay detrás mucho tiempo de trabajo abnegado de personas que han puesto su empeño en mejorar.
Después de una adecuada formación docente, es necesario pasar a la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos con gran esfuerzo durante los años de estudio teórico para continuar avanzando en el especto útil que conduce a la solución de las dificultades que a diario aparecen en el transcurso de la vida de trabajo acreditativas del desarrollo de nuestras capacidades intelectuales.
En mi caso, pertenezco a una saga familiar de destiladores de los que me consta, los últimos seis, nos hemos dedicado a la actividad de elaborar aguardientes y licores por destilación de las plantas silvestres originales aprovechándonos de las cualidades del alcohol como disolvente y conservante de los principios activos de las plantas, semillas, bayas y frutos necesarios para la conservación y renovación de las células de nuestro organismo, con el resultado de conseguir obtener las bebidas derivadas de alcoholes naturales, imposibles de mejorar en cualquier otra parte del planeta, de hecho, al adquirir el licor de la marca SEGARRA, tiene usted en sus manos y sin ninguna duda, lo mejor existente en el mundo e insuperable incluso por Julián Segarra.