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Quieto parado.-

Entiendo que algunos lectores deseen pasar a visitar a Julián Segarra de Chert y conocerme personalmente con la intención de que les explique el proceso de la destilación y la técnica del envejecimiento natural en los barriles de roble, la que utilizo en mi bodega para conseguir elaborar unos licores destilados con todas las propiedades de las plantas naturales.
Hay que aclarar que el local de la destilería de Chert es muy reducido y no se puede atender debidamente a grupos de personas porque sencillamente existe un problema de espacio y en el lugar donde están los barriles, no se pueden poner las botellas y a su vez, tampoco caben las personas.
En la Destilería de Julián Segarra de Chert solo trabaja el propio Julián Segarra y si bien hace unos años habían tres Julián Segarra, actualmente existen solo dos Julián Segarra, por eso cuando se acerca algún Cliente para llevarse alguna caja de botellas de sus licores, siempre le atiende y entrega la documentación de salida Julián Segarra.
Pero algunas personas, utilizan el espacio web http://www.destilator.com/visitas.htm para concertarlas y desde allí, también les da cumplida respuesta personalmente Julián Segarra.

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La economía fuerte y sólida.-

Un conocido que regularmente cambia de oficio y que cuando coincide conmigo siempre me habla de mi falta de espíritu comercial, me ha preguntado como va y le he contestado que bien sin saber exactamente sobre qué preguntaba ni tener interés en saberlo, de tal suerte que, se me ha enrollado con no se qué explicación de la banca, su fortaleza y solidez, aunque apunta que posiblemente parece pueda tener algún problema de liquidez.
Admito que de comercio se poco porque solo soy la sexta generación de comerciantes que ininterrumpidamente hemos sido destiladores en mi familia, en espíritu, puedo presumir de tener algo, por lo menos en el depósito del alcohol (espíritu de vino) y de liquidez, con los barriles de brandy en la bodega llenos, no preciso entrar en discusión, ni presentar credenciales y casualmente, un banquero, pero no de los directores de sucursal, sino de los de banco de banca, ha venido a comprarme brandy SEGARRA para atender sus compromisos y recordando el comentario de la falta de liquidez, no me ha causado extrañeza el que viniera a reponer existencias, permitiéndome comentar lo de la fortaleza, la solidez y su visita a la destilería de Chert para disponer nuevamente de liquidez licorera.
Como por mi condición de pueblerino de pueblo no entiendo nada de asuntos económicos, me ha explicado detenidamente que los bancos son como campos sin cepas, o como cepas sin uva, o como bodega sin barriles, o como barriles sin brandy y con tan clara aclaración, he apostillado preguntando, ¿como un marco sin cuadro? y me ha corregido, ¡no!, son como un clavo en la pared, un clavo con fuerte sujeción, un clavo sólidamente unido a la pared, pero con problemas de liquidez, ¿entiendes?, sin cuadro y sin marco pero al se puede colgar una lámina de calendario.

La economia fuerte y solida.-

Un conocido que regularmente cambia de oficio y que cuando coincide conmigo siempre me habla de mi falta de espíritu comercial, me ha preguntado como va y le he contestado que bien sin saber exactamente sobre qué preguntaba ni tener interés en saberlo, de tal suerte que, se me ha enrollado con no se qué explicación de la banca, su fortaleza y solidez, aunque apunta que posiblemente parece pueda tener algún problema de liquidez.
Admito que de comercio se poco porque solo soy la sexta generación de comerciantes que ininterrumpidamente hemos sido destiladores en mi familia, en espíritu, puedo presumir de tener algo, por lo menos en el depósito del alcohol (espíritu de vino) y de liquidez, con los barriles de brandy en la bodega llenos, no preciso entrar en discusión, ni presentar credenciales y casualmente, un banquero, pero no de los directores de sucursal, sino de los de banco de banca, ha venido a comprarme brandy SEGARRA para atender sus compromisos y recordando el comentario de la falta de liquidez, no me ha causado extrañeza el que viniera a reponer existencias, permitiéndome comentar lo de la fortaleza, la solidez y su visita a la destilería de Chert para disponer nuevamente de liquidez licorera.
Como por mi condición de pueblerino de pueblo no entiendo nada de asuntos económicos, me ha explicado detenidamente que los bancos son como campos sin cepas, o como cepas sin uva, o como bodega sin barriles, o como barriles sin brandy y con tan clara aclaración, he apostillado preguntando, ¿como un marco sin cuadro? y me ha corregido, ¡no!, son como un clavo en la pared, un clavo con fuerte sujeción, un clavo sólidamente unido a la pared, pero con problemas de liquidez, ¿entiendes?, sin cuadro y sin marco pero al se puede colgar una lámina de calendario.

A pasar el rato.-

Son las 13:30 hora oficial del domingo día de la Virgen del Pilar, “Reina y Señora de la Hispanidad” y como no tenemos ninguna visita que atender, decidimos sentarnos a la mesa para comer. Nos hemos comido la ensalada y empezado el primer plato cuando, de repente, se abre la puerta de la calle y comprendemos que alguien viene a vernos.
Me levanto de la mesa y me acerco para atenderles con una sonrisa de oreja a oreja. Se trata de una pareja de mediana edad, de la que la mujer permanece en la calle mojándose porque llueve mientras el hombre está en la entrada.
Yo.- ¡Hola buenos días!. Pase, pase, no guarde cumplidos que se va ud. a mojar. ¿En qué puedo atenderles? y el hombre responde con una pregunta.
El.- ¿Se puede visitar?.
Yo.- ¿Visitar por comprar o visitar por pasar el rato?.
El.- Responde, por pasar el rato.
Yo.- Les explico, que ahora estoy pasando el rato comiendo y les pregunto. ¿Pueden udes. volver a venir a pasar el rato otro rato?.
El.- De acuerdo, ¡volveremos otro rato!, responde el hombre y despidiéndose, se van.
Al entrar y sentarme para reanudar la comida, mi padre me pregunta y le explico. Entonces él comenta: ¿Qué a esta hora no tienen que hacer la comida o comen de bocadillo?.
Yo.- Supongo irán al restaurante a pasar el rato.
En esta vida, no hay nada como ser claros y llamar a las cosas por su nombre, sin ambigüedades, porque puedo entender que una persona de viaje, coincida su paso por Chert con la hora de comer y en mi caso, le atiendo sin problemas aunque deba levantarme de la mesa interrumpiendo mi comida pero, el domingo al mediodía a la hora de comer, ¿se bebe ir a visitar una destilería por pasar el rato?.
La destilería de Julián Segarra de Chert, es un lugar de trabajo en el que se atiende cortés y cordialmente a todas las vistas pero no dónde el ocioso, el que no tiene nada que hacer, deba ir a que le entretengan a la hora de comer o de dormir del destilador, a estas horas, el visitante dominguero, debería pensar en ir a otra parte recordando que mi tiempo es tan valioso como el suyo.