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Las ocurrentes ideas de los elegidos.-

Con la desaparición del BOE en formato papel, hay que estar al día con el ordenamiento legal espabilándote por la red y como quiera que estuve más de cuatro meses desconectado del mundo virtual, ando un tanto retrasado en las nuevas normas que van apareciendo y menos mal que la silla utilizada tiene respaldo, porque en ocasiones me caigo de culo, especialmente cuando leo algunos textos que parecen como salidos de la chistera del mago malabarista.
En esta línea nace la Ley de Ciudadanía Corporativa, con su correspondiente Certificación, que se entregará por el Conseller de Solidaridad y Ciudadanía a la empresas valencianas, presumiblemente autónomos, promotores de la generosidad con acciones voluntarias en beneficio directo de la sociedad, tanto asistencial como de cooperación al desarrollo, el deportivo, el medioambiente o la integración social.
Vamos, para que nos entendamos, suministrar material para montar un centro de acogida, prestar regularmente un vehículo de la empresa a voluntarios, impartir cursos a los conciudadanos o dar asesoramiento gratuito a los colectivos desfavorecidos con la colaboración de los trabajadores, tendrá premio y muy especialmente si es en favor de los más necesitados porque la ciudadanía corporativa ahora será un valor añadido para la empresa, mejorando la imagen y fidelizando a los consumidores que aprecien su labor solidaria, incrementando de esta suerte la cuota de mercado y los beneficios.
¡Y yo que pensaba que la misión del empresario era encontrar la forma de ganar dinero para pagar los impuestos y el salario de sus trabajadores!.