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Del oficio de comerciante al aprecio del cliente.-

El Internet nos ofrece múltiples posibilidades para poder encontrar información al alcance de un solo clik del ratón, pero como en todas las actividades de la vida, afortunadamente, siempre hay un “pero” y en este caso, no se puede encontrar “todo” porque para poder encontrar “algo” primero ha tenido que existir “alguien” que lo hay publicitado.
Los publicistas son unos personajes con grandes estudios publicitarios y con más grandes recursos, especialmente en los tiempos actuales que cualquiera desde su casa, tiene acceso de forma inmediata a toda la información publicitada en la red de Internet, pero desgraciadamente no “todos” conocen el funcionamiento de los negocios por una razón tan simple cual es su ignorancia. Ignorancia, no de quien no sabe, cuando digo ignorancia, me refiero a la ignorancia de quien no quiere saber.
Para aprender a soplar la flauta, hay que soplar muchas veces la flauta mal soplada, escuchar nuestros malos soplidos y saber aprender a reparar y mejorar nuestros propios errores, para ello, no es suficiente con haber cursado estudios de nivel superior en marketing, sino que también es muy importante, la experiencia generacional que solo se obtiene en la escuela de la vida. ¡Ahí encontrarás la gran diferencia de ser el mejor en mi oficio!.

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La economia fuerte y solida.-

Un conocido que regularmente cambia de oficio y que cuando coincide conmigo siempre me habla de mi falta de espíritu comercial, me ha preguntado como va y le he contestado que bien sin saber exactamente sobre qué preguntaba ni tener interés en saberlo, de tal suerte que, se me ha enrollado con no se qué explicación de la banca, su fortaleza y solidez, aunque apunta que posiblemente parece pueda tener algún problema de liquidez.
Admito que de comercio se poco porque solo soy la sexta generación de comerciantes que ininterrumpidamente hemos sido destiladores en mi familia, en espíritu, puedo presumir de tener algo, por lo menos en el depósito del alcohol (espíritu de vino) y de liquidez, con los barriles de brandy en la bodega llenos, no preciso entrar en discusión, ni presentar credenciales y casualmente, un banquero, pero no de los directores de sucursal, sino de los de banco de banca, ha venido a comprarme brandy SEGARRA para atender sus compromisos y recordando el comentario de la falta de liquidez, no me ha causado extrañeza el que viniera a reponer existencias, permitiéndome comentar lo de la fortaleza, la solidez y su visita a la destilería de Chert para disponer nuevamente de liquidez licorera.
Como por mi condición de pueblerino de pueblo no entiendo nada de asuntos económicos, me ha explicado detenidamente que los bancos son como campos sin cepas, o como cepas sin uva, o como bodega sin barriles, o como barriles sin brandy y con tan clara aclaración, he apostillado preguntando, ¿como un marco sin cuadro? y me ha corregido, ¡no!, son como un clavo en la pared, un clavo con fuerte sujeción, un clavo sólidamente unido a la pared, pero con problemas de liquidez, ¿entiendes?, sin cuadro y sin marco pero al se puede colgar una lámina de calendario.

La economía fuerte y sólida.-

Un conocido que regularmente cambia de oficio y que cuando coincide conmigo siempre me habla de mi falta de espíritu comercial, me ha preguntado como va y le he contestado que bien sin saber exactamente sobre qué preguntaba ni tener interés en saberlo, de tal suerte que, se me ha enrollado con no se qué explicación de la banca, su fortaleza y solidez, aunque apunta que posiblemente parece pueda tener algún problema de liquidez.
Admito que de comercio se poco porque solo soy la sexta generación de comerciantes que ininterrumpidamente hemos sido destiladores en mi familia, en espíritu, puedo presumir de tener algo, por lo menos en el depósito del alcohol (espíritu de vino) y de liquidez, con los barriles de brandy en la bodega llenos, no preciso entrar en discusión, ni presentar credenciales y casualmente, un banquero, pero no de los directores de sucursal, sino de los de banco de banca, ha venido a comprarme brandy SEGARRA para atender sus compromisos y recordando el comentario de la falta de liquidez, no me ha causado extrañeza el que viniera a reponer existencias, permitiéndome comentar lo de la fortaleza, la solidez y su visita a la destilería de Chert para disponer nuevamente de liquidez licorera.
Como por mi condición de pueblerino de pueblo no entiendo nada de asuntos económicos, me ha explicado detenidamente que los bancos son como campos sin cepas, o como cepas sin uva, o como bodega sin barriles, o como barriles sin brandy y con tan clara aclaración, he apostillado preguntando, ¿como un marco sin cuadro? y me ha corregido, ¡no!, son como un clavo en la pared, un clavo con fuerte sujeción, un clavo sólidamente unido a la pared, pero con problemas de liquidez, ¿entiendes?, sin cuadro y sin marco pero al se puede colgar una lámina de calendario.

Las rebajas en los precios.-

Acabamos de estrenar el mes de julio y ya tenemos asumido que cualquier artículo que compremos para el verano debe estar etiquetado con doble precio, de los cuales, uno, siendo siempre diferente al otro, da a entender la rebaja que en el precio de compra se nos ofrece por el hecho de no haberlo adquirido cuando lo necesitábamos, además, las tiendas, exponen en sus escaparates los grandes carteles visibles a larga distancia y rotulados en llamativos colores sobre los porcentajes de descuento en el precio, alcanzando o superando inexplicablemente en muchas ocasiones, la mitad de su importe.
Para un comerciante, hijo de comerciante, nieto de comerciante, biznieto de comerciante y etc., etc., etc, que durante los últimos cincuenta años me los he pasado estudiando algunas cosas y observando otras, la declaración del Instituto Nacional de Estadística que nos quiere convencer sobre la evolución del incremento del IPC en mes de mayo de 2008 entorno al 4,6% cuando en mi destilería de Chert, tengo para mis productos elaborados la misma tarifa de precios y al mismo importe que el día uno de enero, facilitan el nunca entender de cómo se calcula la influencia en el IPC el precio de los licores y muchísimo menos, en las exageradas rebajas de los escaparates de las tiendas.
Vivimos en un mundo de mentiras y del valor del engaño, en una sociedad de la imagen sin contenido, en el que las palabras quieren ser más importantes que los hechos para que las cosas no sean como son, sino como se nos presentan y especialmente, si van envueltas de un bonito papel de colorines y llamativos brillos que siempre dan el pegote pero, no me compraré una camiseta como la de los futbolistas de la Selección Española de Fútbol porque no soy deportista y ya llevo puesta la camiseta de fabricante de aguardientes.

Los turistas de invierno.-

En mi época de estudiante, entre otros, tuve por Maestro a D. Angel Giner Ribera, el personaje que se presentó al concurso nacional de TVE “Los hombres saben, los pueblos marchan” y lo ganó. En ocasiones D. Angel comentaba que entre sus alumnos, habían muchos turistas de invierno, porque durante el año académico, asistían a clase por entretenimiento, no estudiaban y al suspender el curso, aprovechaban el verano para intentar aprender y recuperar en un tiempo climatológico en el que apetece ir a la playa a tomar el sol y descansar.
Algunos comerciantes aventajados, no se preocupan en cumplir correctamente sus obligaciones o deberes y en mi sector productivo, dominado por las grandes multinacionales, elaboran licores de muy baja calidad, digo muy baja por usar un calificativo suave porque cuando precisan algún destilado para un acontecimiento familiar o para sus apreciadas amistades, recurren a los elaborados por otros colegas que saben de su esmero en el proceso de la destilación y luego, se quejan por perder mercado y a los Clientes, pero no me refiero a los clientes intermediarios que intentan engañar pícaramente a los consumidores con productos supuestamente competitivos, sino a los distinguidos Clientes consumidores que si saben y entienden de lo que compran.

Los turistas de invierno.-

En mi época de estudiante, entre otros, tuve por Maestro a D. Angel Giner Ribera, el personaje que se presentó al concurso nacional de TVE “Los hombres saben, los pueblos marchan” y lo ganó. En ocasiones D. Angel comentaba que entre sus alumnos, habían muchos turistas de invierno, porque durante el año académico, asistían a clase por entretenimiento, no estudiaban y al suspender el curso, aprovechaban el verano para intentar aprender y recuperar en un tiempo climatológico en el que apetece ir a la playa a tomar el sol y descansar.
Algunos comerciantes aventajados, no se preocupan en cumplir correctamente sus obligaciones o deberes y en mi sector productivo, dominado por las grandes multinacionales, elaboran licores de muy baja calidad, digo muy baja por usar un calificativo suave porque cuando precisan algún destilado para un acontecimiento familiar o para sus apreciadas amistades, recurren a los elaborados por otros colegas que saben de su esmero en el proceso de la destilación y luego, se quejan por perder mercado y a los Clientes, pero no me refiero a los clientes intermediarios que intentan engañar pícaramente a los consumidores con productos supuestamente competitivos, sino a los distinguidos Clientes consumidores que si saben y entienden de lo que compran.