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Parada obligatoria en la compraventa.-

Hoy primer día del segundo trimestre del año en curso, los Comerciantes de verdad hemos cerrado los libros reglamentarios para proceder a realizar las declaraciones de beneficios y las fiscales en general, con la constancia real del problema comercial que tenemos encima por la reducida actividad económica.
Durante algún tiempo se hablaba de las orejas del lobo de la crisis y nadie hacía caso, aunque se evidenciaba la evolución comercial indicativa de un cambio importante en el desarrollo de la actividad de compraventa iniciado en el año 2004 y conduciendo progresivamente a la inestabilidad del sistema por la situación generada a causa del paro en el dinero.
A tan solo tres días de la huelga general de los trabajadores españoles reivindicando mejoras laborales, es congratulable la grandísima suerte del poder disfrutar de alguna clase de salario, sin pensar excesivamente en la posibilidad de mejorarlo inmediatamente, ni quejarse por el excesivo pago de Impuestos.

Un volteo general de las campanas.-

Es público y notorio que solo unas pocas personas privilegiadas se han enterado de las medidas de impacto que el Consell ha preparado para la estabilidad presupuestaria de la Generalidad Valenciana en el ejercicio 2.012.
MEDIDAS DE AJUSTE/AHORRO – TOTAL AHORRO 258,2 M€.
SECTOR PUBLICO EMPRESARIAL – TOTAL AHORRO 121,3 M€.
INGRESOS – TOTAL INGRESOS 238 M€.
INICIATIVAS DE CONTENCION DEL GASTO DE AMBITO SANITARIO – TOTAL AHORRO 440 M€.
Con lo que el resultado de las medidas de impacto del Consell para la estabilidad presupuestaria de la Generalitat Valenciana según la propia Generalitat Valenciana asciende a 1.057,5 M€.
Como quiera que la deuda de la Comunidad Valenciana está por encima de los 20.600 M€., si los representantes institucionales deciden no incrementarla en los años venideros, en el próximo año 2.032 tendríamos los valencianos el problema de la crisis casi solucionado. ¡Y no soy mago ni adivino!.

Un billete de diez mil euros.-

Aunque no vea la televisión por no precisar disfrutar del famoso TDT, no lea los periódicos por carecer de tiempo adecuado para ello y no oiga la radio por necesitar prestar mi atención al trabajo que estoy realizando, de vez en cuando me entero de alguna que otra noticia de los más sugerente.
Al parecer, lo de la crisis es un sentimiento generalizado; lo de sentimiento lo digo porque en las sillas de las terrazas de los bares siempre observo personas trabajando en sus quehaceres y porque además, tomando como referente a los santos de lejos por ser más milagrosos, en este caso, a los del otro lado del Atlántico, la solución estadounidense sobre el endeudamiento aceptado, aconsejado o elegido, parece ser de lo más convincente.
Después de mucho pensar y analizar las posibilidades sociales, llego a la conclusión que, para poder mantener el estado del bienestar, lo mejor es fabricar billetes de 10.000 euros y cada mañana al levantarnos, pasar por el Ayuntamiento del pueblo para que a cada vecino se nos regale uno.

La crisis de quejarse por dar lastima.-

En un documental de la televisión sobre la vida salvaje, aparecían unos listos osos plantados tranquilamente en unas rocas en medio de un río con la boca abierta y unas tontas truchas que pretendiendo superar el desnivel, se esforzaban en saltar desde el agua a contracorriente para colarse directamente en las bocas de los osos.
El festín era de tal magnitud que, durante los días que duró el esfuerzo de las pequeñas truchas por acercarse a desovar en el lugar elegido, los grandotes osos se lo pasaron pipa, pero … se acabó lo que se daba y la crisis truchera obligó a buscarse la vida a cada uno de los listos, inteligentes o pillines descomunales osos.
Se respira en el enrarecido ambiente contaminado del consumismo favorecido por las multinacionales, como un entorno generalizado de psicosis colectiva que obliga a empezar a pensar en comer patata porque el pollo, al parecer, se está acabando y como no reduzcamos nuestro nivel de gasto, léase despilfarro, valorando lo superfluo y lo necesario, cada día que pasa lo vamos a tener más claro.

El Plan Prever 2009 del brandy SEGARRA.-

Destilerías Julián Segarra de Chert actúa en plena crisis del sector automovilístico para no defraudar a los delicados paladares de sus Consumidores a la vista de que sus rones, licores en general y especialmente el brandy, se envejece durante demasiados años en los barriles de roble de su bodega aumentando las mermas y consiguiendo excesiva cualidad en el acabado final.
El Plan Prever del brandy SEGARRA sirve para retirar las botellas vacías inservibles en casa e incentivar la compra de otras nuevas llenas, manteniendo la cota de consumo aprovechando ahora que por la disminución de la circulación vial con el automóvil, se puede consumir tranquilamente el licor SEGARRA sin miedo a ser sancionado por el Servicio de Control de la Tasa de Alcoholemia.
Cada Comunidad Autónoma está introduciendo una serie de incentivos económicos que pueden variar desde una reducción en el impuesto del alcohol, impuesto sobre el valor añadido e impuesto ecológico o alcanzar una bonificación de hasta 2.500 euros en el precio de una botella durante el tiempo de vigencia del Plan Prever o fin de existencias.
Desde el punto de vista ecológico y medioambiental, gracias a la colaboración de sus respetuosos consumidores, Destilerías Julián Segarra de Chert es la única empresa envasadora de toda la Comunidad Europea gestora medioambiental de sus propios envases y embalajes.

El descenso de la morosidad.-

Al parecer, hoy se ha convertido en un signo de recuperación económica, porque indica a las mentes pensantes gubernamentales, la existencia de una desaceleración en la crisis que nos toca sufrir y aunque aún no pueden voltear las campanas, les permite mostrar una arrogante sonrisa ante las cámaras de la televisión porque las perspectivas, parece que apuntan a disfrutar de aires de bonanza.
Un problema comercial que sufren algunas empresas, es la falta de solvencia de sus clientes más distinguidos, aquellos que exigiéndoles la entrega inmediata de sus pedidos, aplazan los pagos a treinta, sesenta, noventa, ciento veinte o más días, con lo que consiguen hundir a sus proveedores y colaboran en la generación social de más crisis.
Evidentemente, cuando los morosos desaparecen de la escena económica y cierran sus negocios por falta de liquidez, solo quedamos las empresas serias y solventes, las muy bien y mejor enraizadas y es de lo más normal para los profanos, tergiversar que si en las actividades económicas disminuyen los impagados, no es por falta de atención a sus pedidos, sino porque la economía se está recuperando.

La ayuda social del ladron.-

Dice el refranero valenciano que “distiu, tot el mon viu” y debe ser cierto porque cuando las épocas son propicias, todo el mundo se desenvuelve favorablemente, repercutiendo en las economías personales que afortunadamente se incrementan y permiten mantener un nivel de gasto que se traduce en el llamado “estado del bienestar“.
De la misma forma que en los mares revueltos y tempestuosos de ve la destreza de los buenos marineros, también en los tiempos de recesión y crisis se delatan las personas sensatas, aquellas que saben afrontar los duros reveses de la vida y subsistir apretándose el cinturón, o lo que haga falta, para contener el despilfarro dentro de sus posibilidades económicas.
Ayer, en un pueblo perdido del Maestrazgo en el que nunca pasa nada, o que no estamos acostumbrados a que pase algo, fuimos portada en los diarios de máxima tirada y difusión provincial porque sucedieron nueve robos a nueve viviendas y almacenes. Evidentemente es un caso aislado y no tiene importancia porque no le robaron ni al ministro de economía, ni al presidente del gobierno.