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El incauto consumidor de lo inservible.-

Tras la guerra mundial europea empezaron a proliferar los aromas y sabores desde la industria cosmética a la alimentaria en aras de abaratar los costes de fabricación en los productos de uso de boca.
Hasta la década de 1970, los productos sintéticos estaban prohibidos en la alimentación tanto animal como humana, pero las multinacionales, con más poder que los Estados, consiguieron doblegar las precarias voluntades de los gobernantes para autorizar su uso en principio para la alimentación animal y posteriormente en la humana.
Ya en el siglo XXI, cualquier persona tiene acceso a poder comprar cualquier producto químico y a utilizarlo según su criterio y aunque puedo entender aceptable en el caso de uso propio o personal, no así, cuando es usado sin control ni sapiencia para engañar intencionadamente a terceros en la compra de aquellos elaborados en los que son utilizados.

Por nacer demasiado pronto.-

Hace tan solo medio siglo se aplaudía el criterio de que los pueblos debían de desaparecer y se potenciaba desde los organismos gubernamentales, el traslado o la creación de empresas a las grandes ciudades o en las capitales de la provincia. Años más tarde los Servicios de Extensión Agraria se acercaban a los pueblos del Maestrazgo para aconsejar a los labradores que arrancasen los olivos milenarios y plantasen olivos jóvenes con mayor densidad en cuanto al número de ejemplares por hectárea, tratando de impulsar la sobreexplotación intensiva.
En pleno auge democrático, cuando se creaba una nueva empresa o se realizaba un simple cambio de titularidad, en función de las atribuciones conferidas por el ordenamiento legal vigente, se giraban visitas de Inspección y Control para tomar muestras y precintar existencias sin existir razones justificativas pero con la advertencia de imponer sanciones en su máximo grado y con la amenaza de hundir al empresario.
El paso del tiempo ha evolucionado y también ha modificado la mentalidad de los dirigentes y hoy se han creado los Servicios de Promoción Económica y Relaciones Internacionales a disposición de todas las empresas y personas emprendedoras con la intención de promover el desarrollo económico y social de las comarcas del interior de la provincia e impulsar un rimbombante y diverso abanico de programas desconocidos entre los que procede destacar el apoyo empresarial.
Acostumbrados a recibir caprichosas zancadillas, los emprendedores actuales están esperando a que las mentes pensantes creadoras de los programas para Talleres de Emprendedores acrediten su sapiencia con sus productos, mercados y datos financieros, con el fin de demostrar ser capaces de identificar las necesidades y las oportunidades para los negocios de los supuestos Técnicos de Empresa, muy bien documentados para realizar un análisis que proporcione la base de un diagnóstico y a la vez nos confirmen, su buen hacer relacionado con los aspectos relativos a la estrategia, la gestión, el marketing, las ventas y las finanzas.

xertoli, el fracaso de una idea.-

Cuando pronunciamos la palabra chertolí, todos sabemos que es nuestro gentilicio, nos dice que nosotros somos los hijos de Chert, los de la ciudad amurallada de la cima, haciendo clara alusión a la Mola Murà, aunque para muchos, pueda parecer un nombre de terminación despectiva.
Con la venida de la democracia todos tenían derecho a imponer su criterio y especialmente nos inundó un sentimiento generalizado de cambiar los nombres a los pueblos. La voluntad comercial el pueblo de Chert, puso en marcha la imaginación y las mentes pensantes del momento, decidieron que podían envasar el aceite con el nombre de xertoli diseñando una muy bonita y acertada etiqueta.
Desgraciadamente, después de la inversión realizada y la planta envasadora operativa, el aceite no cumplía las reglamentaciones específicas y debió desguazarse la infraestructura. Corrían los primeros años de la década de los 80 y el Servicio de Extensión Agraria se afanaba en venir al pueblo de Chert para dar consejos ocurrentes a los labradores, siendo fundamental en aquellos años, el arrancar todos los olivos viejos y replantar de nuevos como los naranjos, ante la extrañeza y negativa de los propios recolectores de olivas que no aceptaron semejantes sabias ideas.
Ahora, que ya han pasado treinta años, hasta el podar está regulado. Ya puede imaginarse el lector donde está el interés por la conservación del olivar y la razón de su abandono, si antes de iniciar la cansada faena hay que pedir permiso para cualquier actuación agrícola y esperar licencia de respuesta, ¡che!, desertores del arado firmantes de paperets, ir a marear la perdiz a otra parte y comer petróleo.

El Internet, una herramienta de todos.-

Disponer de un lugar donde cada cual pueda expresar sus criterios de forma voluntaria, escribir sus vivencias sin censuras, recabar información que ayude a esclarecer cualquier duda y todo sin salir de casa, al alcance de un clik, es algo tan cotidiano que no nos paramos en pensar en el hecho de que tan solo hace quince años no existía.
Con la imprescindible aportación de cada persona, se colabora consciente o inconscientemente sin darnos cuenta en el saber universal y todo de una forma altruista porque a la postre, también nosotros mismos, al formar parte de la familia internauta, nos beneficiamos del conocimiento de los demás.
Pero hay que tener presente que no todo en la red es cierto, ni todas las personas son sensatas, también hay mucho personaje malévolo escaqueado tras la mata y esperando el menor descuido para infectarnos de un virus, conducirnos a lugares moralmente no recomendables o pasarnos información equivocada.

Agregar otra flor al ramo.-

Cuando vamos a la floristería para comprar en la tienda un ramo de flores, elegimos una cantidad determinada y de una clase específica en función de nuestro propio criterio o presupuesto y se nos atiende por pedido. Este detalle, lo puede presentar cualquiera que tenga la voluntad de gastarse unas monedas pero realmente, no tiene nada de particular y muchísimo menos de detalle personal. Parece ser que aparecer en Internet es el sueño de algunos de los Representantes de nuestros Ayuntamientos que al descubrir las nuevas tecnologías de la comunicación por mediación de sus hijos, también les agradaría pertenecer al club de los elegidos y con el presupuesto municipal, se puede contratar a un webmaster para que haga una web pero sin conocimiento de las peculiaridades diferenciales del pueblo y sus vecinos. En el mundo del Internet existen programadores informáticos de todos los colorines y personas como D. Juan Antonio Micó Navarro con iniciativa propia y como cualquier otro vecino del pueblo de Chert, cuando escribe sobre un tema, lo eleva a la red para añadir una flor personal más de su propio jardín. El pueblo de Chert es de Maestrazgo pero con un gran detalle diferencial, su web cultural es el resultado de la voluntad de sus vecinos al igual que la elección de los componentes de su Consistorio Municipal.

Usar o robar.-

Bajo mi criterio, que no tiene por qué ser compartido, no es correcto acceder a la red, buscar lo que nos interesa, entrar al azar a una de las publicaciones y sin leerla, imprimirla. Las páginas web en la red, no están a disposición de quien quiera imprimirlas esforzándose por apretar un botón del ratón, sino para ser consultadas por quienes las precisen. El saber en la red de Internet, está al alcance de todos para ser usado por todo el mundo, para despertar ideas en nuestra mente que ayudarán a desarrollar nuevas ideas que a la vez, favorecerán, en un efecto dominó, el engrandecer del saber universal.
La aportación de cada uno de nosotros con nuestros escritos o publicaciones en la red por insignificante que parezca, es muy importante, máxime por el hecho de compartir los diferentes puntos de vista de un mismo tema y colaborar, tal vez sin saberlo, en el desarrollo de su utilidad práctica.
La información de Internet, se puede y debe consultar que para eso el autor la ha colgado en la red a disposición de todos, pero hay que tener siempre presente que no se publicó para ser robada, sino para ser usada y antes de decidir tomar su contenido sin la necesidad de agradecerlo por disponer de fácil acceso, hay que intentar aprender a respetar el trabajo de los demás si esperamos igual respeto hacia nosotros.

Usar o robar.-

Bajo mi criterio, que no tiene por qué ser compartido, no es correcto acceder a la red, buscar lo que nos interesa, entrar al azar a una de las publicaciones y sin leerla, imprimirla. Las páginas web en la red, no están a disposición de quien quiera imprimirlas esforzándose por apretar un botón del ratón, sino para ser consultadas por quienes las precisen. El saber en la red de Internet, está al alcance de todos para ser usado por todo el mundo, para despertar ideas en nuestra mente que ayudarán a desarrollar nuevas ideas que a la vez, favorecerán, en un efecto dominó, el engrandecer del saber universal.
La aportación de cada uno de nosotros con nuestros escritos o publicaciones en la red por insignificante que parezca, es muy importante, máxime por el hecho de compartir los diferentes puntos de vista de un mismo tema y colaborar, tal vez sin saberlo, en el desarrollo de su utilidad práctica.
La información de Internet, se puede y debe consultar que para eso el autor la ha colgado en la red a disposición de todos, pero hay que tener siempre presente que no se publicó para ser robada, sino para ser usada y antes de decidir tomar su contenido sin la necesidad de agradecerlo por disponer de fácil acceso, hay que intentar aprender a respetar el trabajo de los demás si esperamos igual respeto hacia nosotros.