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El aroma y la pureza de la ginebra.-

Bajo un similar slogan, se publicita una famosa ginebra y a la vez desconocida que nace para los auténticos amantes de tal destilado con el fin de encontrar la mejor opción para recuperar la pureza y el aroma sutil del espirituoso por excelencia. Parece ser que se elabora con diecinueve especias, lo que le confiere un sabor único, complejo y equilibrado, pero para mayor gloria del supuesto destilado, se sigue la ruta marítima de las Indias del siglo XVII en la recolección de sus componentes. Su fabricante viaja hasta España para elegir almendras dulces, amargas y la fresca piel de limón, pasa por Marruecos para recoger el penetrante coriandro y va hasta México a por la sabrosa piel de naranja, de la Sajonia, incorpora la angélica con notas mentoladas y desde la India, obtiene el escaso y valioso cardamomo y la nuez moscada para continuar por Indochina y recoger la casia, en Sri Lanka, la canela y en China, el complejo regaliz, desde el Este de Africa, se trae las intensas pimientas o granos de paraíso, del Mediterráneo el hinojo, de Italia la raíz de lirio y de regreso a Francia, aprovecha para utilizar enebro con intensos aromas de pino y delicada raíz de violeta junto con ajedrea y anís que por sus propiedades le permiten fijar la mezcla de sus aromas. Pero lo más curioso para mi, es que tal licor resulta de la destilación de una base de agua y trigo en un alambique tradicional de cobre con un proceso que comprende una primera triple destilación de la que se obtiene un alcohol neutro muy puro, al que se le incorporan las especias en crudo para mantener todo su frescor y finalizar con una cuarta y definitiva destilación de la que se aprovecha sólo el corte central con la que se pueden confeccionar los mejores gin-tonics. Todo este rimbombante proceso, sería creíble si no conociese a un destilador en un pueblo llamado Chert, en el Maestrazgo de Castellón (España) que se pasea hasta el monte Turmell dentro del término municipal de su lugar de residencia para recoger las bayas de enebro de los arbustos que allí crecen salvajes y obtener ginebra de publicidad mucho menos exótica pero más acorde con los principios fundamentales de su elaboración.

De Chert al Monte Turmell.-

Los amantes de la naturaleza, fuimos convocados el pasado día 17 de mayo para realizar una escapada desde el pueblo de Chert al Monte Turmell y aunque en la actualidad hay un muy buen acceso por el camino Forestal del Estado, el organizador Erme Carceller Ferreres nos invitó a recuperar el antiguo camino de Chert a Vallibona hoy abandonado, El primer tramo de nuestro itinerario hasta el almuerzo, se hizo por pista forestal. La salida de Chert está asfaltada pero al llegar a la curva de Pablo VI, dejamos el asfalto para adentrarnos en el camino de tierra trazado por la cara sur de la Mola de Les Calderes y la Mola Grau para llegar a la Font de L’Albi que, por las inclemencias meteorológicas, no pudimos detenernos a repostar las previstas vitaminas porque empezó a llover y decidimos avanzar hasta el Mas d’En Rei, aprovechándonos del cobijo de su entrada. Por suerte, la lluvia cesó y pudimos continuar tranquilamente por el Mas de Montañes hasta el barranco de la Barcella. Allí abandonamos el trazado del camino para adentrarnos al bosque de encinas de sus inmediaciones y superamos la Costa dels Pugets por un sendero del que, descubríamos su existencia a nuestro paso por unos montoncitos de piedras que a modo de mojones nos indicaban el supuesto trazado. Al final de la colina, alcanzamos el cortafuegos que desde el sur asciende hasta la cima del Monte Turmell y nos aprovechamos de este tramo más transitable. Aunque la altura de estos montes mediterráneos del Maestrazgo se supone deberían ser suficientes como para permitir el crecimiento del arbusto silvestre conocido como enebro (junipeus communis) del que sus bayas son aprovechadas para la elaboración de la Ginebra SEGARRA por destilación con todas sus propiedades, lo cierto es que durante el trayecto no vi ninguno, tal vez, porque fueran pasto de las llamas en el incendio que sufrimos hace unos años y han desaparecido por lo que esta zona no es adecuada para acercarse en el momento de su recolección. Lo más llamativo de esta planta salvaje es que posee el fruto de dos anualidades, uno verde que madurará el próximo año y otro de color violeta azulado oscuro que es la baya madura comestible que aprovecho en la fabricación de la Ginebra SEGARRA y como sus hojas acaban en punta, cuando vas a recolectarlas te llenas de rasguños. En www.chert.org/dechertalturmell/ podéis ver unas cuantas imágenes.

De Chert al Monte Turmell.-

Los amantes de la naturaleza, fuimos convocados el pasado día 17 de mayo para realizar una escapada desde el pueblo de Chert al Monte Turmell y aunque en la actualidad hay un muy buen acceso por el camino Forestal del Estado, el organizador Erme Carceller Ferreres nos invitó a recuperar el antiguo camino de Chert a Vallibona hoy abandonado, El primer tramo de nuestro itinerario hasta el almuerzo, se hizo por pista forestal. La salida de Chert está asfaltada pero al llegar a la curva de Pablo VI, dejamos el asfalto para adentrarnos en el camino de tierra trazado por la cara sur de la Mola de Les Calderes y la Mola Grau para llegar a la Font de L’Albi que, por las inclemencias meteorológicas, no pudimos detenernos a repostar las previstas vitaminas porque empezó a llover y decidimos avanzar hasta el Mas d’En Rei, aprovechándonos del cobijo de su entrada. Por suerte, la lluvia cesó y pudimos continuar tranquilamente por el Mas de Montañes hasta el barranco de la Barcella. Allí abandonamos el trazado del camino para adentrarnos al bosque de encinas de sus inmediaciones y superamos la Costa dels Pugets por un sendero del que, descubríamos su existencia a nuestro paso por unos montoncitos de piedras que a modo de mojones nos indicaban el supuesto trazado. Al final de la colina, alcanzamos el cortafuegos que desde el sur asciende hasta la cima del Monte Turmell y nos aprovechamos de este tramo más transitable. Aunque la altura de estos montes mediterráneos del Maestrazgo se supone deberían ser suficientes como para permitir el crecimiento del arbusto silvestre conocido como enebro (junipeus communis) del que sus bayas son aprovechadas para la elaboración de la Ginebra SEGARRA por destilación con todas sus propiedades, lo cierto es que durante el trayecto no vi ninguno, tal vez, porque fueran pasto de las llamas en el incendio que sufrimos hace unos años y han desaparecido por lo que esta zona no es adecuada para acercarse en el momento de su recolección. Lo más llamativo de esta planta salvaje es que posee el fruto de dos anualidades, uno verde que madurará el próximo año y otro de color violeta azulado oscuro que es la baya madura comestible que aprovecho en la fabricación de la Ginebra SEGARRA y como sus hojas acaban en punta, cuando vas a recolectarlas te llenas de rasguños. En www.chert.org/dechertalturmell/ podéis ver unas cuantas imágenes.