• Páginas

  • Categorías

  • Archivos

  • Anuncios

Las setas del Pico de Penyagolosa.-

   En el marco de  las 2ª Jornadas Micológicas de Castellón, programadas para este fin de semana, ayer viernes día 30 de octubre fuimos invitados a una salida al monte de los alrededores del Pico de Penyagolosa para comprobar sobre el propio terreno de forma práctica las distintas clases de setas que crecen en el paraje.

micologicacastellon

   En un espléndido día soleado, casi impropio de esta época anual, a la llegada el Santuario de Sant Joan de Penyagolosa nos repartimos los asistentes formando varios grupos reducidos que, acertadamente guiados por un entendido maestro, íbamos observando y diferenciando las setas que encontrábamos nuestro paso y recolectando las comestibles. A mi me tocó por suerte estar incluido en el Equipo “R” que con un lazo rojo de robellón, fuimos acompañados por la Srta. Dª. María Antonia Agut Monferrer de Adzaneta del Maestrazgo, la mejor profesora que cualquier alumno pueda imaginar tener para aprender en la vida y que con sus amplísimos conocimientos, iba explicando las cualidades de cada uno de los ejemplares encontrados a nuestro paso.

valecomida

   De regreso, repusimos fuerzas en el Restaurante Casa Ramón de Adzaneta del Maestrazgo deleitando nuestros paladares con excelentísimos manjares, cual mejor, a base de setas, desde las ensaladas a los postres, para finalizar con una magistral explicación práctica, regalo personal de Dª. María Antonia Agut Monferrer sobre las características de cada tipo de las setas recolectadas.

Anuncios

A pasar el rato.-

Son las 13:30 hora oficial del domingo día de la Virgen del Pilar, “Reina y Señora de la Hispanidad” y como no tenemos ninguna visita que atender, decidimos sentarnos a la mesa para comer. Nos hemos comido la ensalada y empezado el primer plato cuando, de repente, se abre la puerta de la calle y comprendemos que alguien viene a vernos.
Me levanto de la mesa y me acerco para atenderles con una sonrisa de oreja a oreja. Se trata de una pareja de mediana edad, de la que la mujer permanece en la calle mojándose porque llueve mientras el hombre está en la entrada.
Yo.- ¡Hola buenos días!. Pase, pase, no guarde cumplidos que se va ud. a mojar. ¿En qué puedo atenderles? y el hombre responde con una pregunta.
El.- ¿Se puede visitar?.
Yo.- ¿Visitar por comprar o visitar por pasar el rato?.
El.- Responde, por pasar el rato.
Yo.- Les explico, que ahora estoy pasando el rato comiendo y les pregunto. ¿Pueden udes. volver a venir a pasar el rato otro rato?.
El.- De acuerdo, ¡volveremos otro rato!, responde el hombre y despidiéndose, se van.
Al entrar y sentarme para reanudar la comida, mi padre me pregunta y le explico. Entonces él comenta: ¿Qué a esta hora no tienen que hacer la comida o comen de bocadillo?.
Yo.- Supongo irán al restaurante a pasar el rato.
En esta vida, no hay nada como ser claros y llamar a las cosas por su nombre, sin ambigüedades, porque puedo entender que una persona de viaje, coincida su paso por Chert con la hora de comer y en mi caso, le atiendo sin problemas aunque deba levantarme de la mesa interrumpiendo mi comida pero, el domingo al mediodía a la hora de comer, ¿se bebe ir a visitar una destilería por pasar el rato?.
La destilería de Julián Segarra de Chert, es un lugar de trabajo en el que se atiende cortés y cordialmente a todas las vistas pero no dónde el ocioso, el que no tiene nada que hacer, deba ir a que le entretengan a la hora de comer o de dormir del destilador, a estas horas, el visitante dominguero, debería pensar en ir a otra parte recordando que mi tiempo es tan valioso como el suyo.

A pasar el rato.-

Son las 13:30 hora oficial del domingo día de la Virgen del Pilar, “Reina y Señora de la Hispanidad” y como no tenemos ninguna visita que atender, decidimos sentarnos a la mesa para comer. Nos hemos comido la ensalada y empezado el primer plato cuando, de repente, se abre la puerta de la calle y comprendemos que alguien viene a vernos.
Me levanto de la mesa y me acerco para atenderles con una sonrisa de oreja a oreja. Se trata de una pareja de mediana edad, de la que la mujer permanece en la calle mojándose porque llueve mientras el hombre está en la entrada.
Yo.- ¡Hola buenos días!. Pase, pase, no guarde cumplidos que se va ud. a mojar. ¿En qué puedo atenderles? y el hombre responde con una pregunta.
El.- ¿Se puede visitar?.
Yo.- ¿Visitar por comprar o visitar por pasar el rato?.
El.- Responde, por pasar el rato.
Yo.- Les explico, que ahora estoy pasando el rato comiendo y les pregunto. ¿Pueden udes. volver a venir a pasar el rato otro rato?.
El.- De acuerdo, ¡volveremos otro rato!, responde el hombre y despidiéndose, se van.
Al entrar y sentarme para reanudar la comida, mi padre me pregunta y le explico. Entonces él comenta: ¿Qué a esta hora no tienen que hacer la comida o comen de bocadillo?.
Yo.- Supongo irán al restaurante a pasar el rato.
En esta vida, no hay nada como ser claros y llamar a las cosas por su nombre, sin ambigüedades, porque puedo entender que una persona de viaje, coincida su paso por Chert con la hora de comer y en mi caso, le atiendo sin problemas aunque deba levantarme de la mesa interrumpiendo mi comida pero, el domingo al mediodía a la hora de comer, ¿se bebe ir a visitar una destilería por pasar el rato?.
La destilería de Julián Segarra de Chert, es un lugar de trabajo en el que se atiende cortés y cordialmente a todas las vistas pero no dónde el ocioso, el que no tiene nada que hacer, deba ir a que le entretengan a la hora de comer o de dormir del destilador, a estas horas, el visitante dominguero, debería pensar en ir a otra parte recordando que mi tiempo es tan valioso como el suyo.