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El importante culto al dinero.-

Con la incorporación de las nuevas generaciones al uso de las tecnología actuales, te das cuenta sin buscarlo, ni salir de casa, de las tendencias actuales y las nuevas necesidades sociales que, arrastran a las personas a intentar escalar los más altos puestos privilegiados sin ser nada y hacer nada.
Si nuestros muertos levantasen la cabeza, cogerían una escoba y pondrían el mundo activamente en su sitio y no precisamente escuchando la radio, o la música, ni viendo la televisión, porque actualmente aparece noticiable como importante, el que un personaje se desplace a la otra parte de mundo en avión para no hacer nada.
Es evidente que hoy el valor de algunas personas radica en el vestido que están luciendo y en su imagen física, porque detrás de esta pintada fachada, no hay nada de nada y es normal que los jóvenes de la sociedad actual se identifiquen con ellos para soñar ser aclamados por cientos de fans que les veneran como salvadores de la humanidad. Por respeto a las formas, siempre que pueden, aprovechan la ocasión para recordar especialmente a las jovencitas que los tienen como referente, el ser fieles consigo mismas, recordándoles que lo importante siempre es el interior.

Las declaraciones telematicas.-

Desde que al Sr. Ministro de Hacienda del Reino de España le han convencido de las ventajas de los novedosos sistemas informáticos, algunos de sus fieles Contribuyentes estamos obligados por ley a presentar algunas declaraciones correspondientes a nuestras actividades por vía telemática. Menos mal que al nacer, una radiación estelar con el poder divino, irrumpió en mi preclara mente y sé confeccionarlas y enviarlas, máxime ahora que disponemos de alta velocidad para acercarnos a la Delegación, porque dicho sea de paso está en el pueblo costero de Vinaròs. Se imagina el lector del blog que las Dependencias de la Delegación de la A.E.A.T. estuviesen ubicadas en poblaciones como Castellfort o Vistabella, una presentación con velocidad, sería imposible porque no todos somos Miguel Indurain.
Aunque ya llevo algún tiempo haciendo este tipo de gestiones administrativas, aún no me he enterado de como debo hacerlas y cada trimestre me pongo frente al computador como un espadachín pero en mi caso con una rama de olivera en la mano y aunque reírme no me río nada, tengo que reconocer que en alguna ocasión he sudado más que destilando en verano.
A falta del impreso M-390, ya tengo todo el maremágnum declarativo ordenado y solo me resta llenar los casilleros de los documentos impresos o virtuales y apretar el botón y aunque durante unos días estaré con el corazón como un puño, sabré que lo habré hecho bien, si al paso del tiempo no recibo una sanción.