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Un Reino en donde luce poco Sol.-

Aprovechando el tiempo climatológico gracias a que disfrutamos de unos días soleados, me he tomado la libertad de pasearme por el monte para ver el estado de mis platitas que para quien aún no me conozca, le invito a salir de su propia ignorancia y enterarse de algo aunque solo sea virtualmente en la red del Internet.
En el Maestrazgo cada día hay más fincas agrícolas abandonadas por lo que las plantas salvajes crecen por doquier y posiblemente en un tiempo cronológico no muy lejano, para recogerlas solo deberé salir de la destilería y cortarlas de la propia puerta.
Con la venta de los productos derivados de la actividad agrícola los labradores no pueden pagar el precio que cuesta su recolección y de esta suerte, de forma progresiva se abandonan las cosechas y su cultivo, pasando las personas a trabajar en otras actividades económicas de producción industrial y de servicios.
La falta de sapiencia en los nuevos oficios nos ha conducido a lo fácil, cual es el producir mucho a bajo precio pero sin ninguna cualidad y engañando en cada pedido a los inocentes consumidores habrá que empezar a pensar en comer patata porque el pollo se ha acabado y el nivel de despilfarro ya no es posible soportarlo.

Aprovechar la ignorancia ajena.-

Corría la década de los setenta cuando el Legislador pensó en ciertos calificativos como cordial, reconstituyente, viejo y otros decidiendo que no deberían emplearse en el etiquetado de las bebidas derivadas de alcoholes naturales, prohibiendo su uso tajantemente.
En una ocasión visitando a uno de mis Clientes pasteleros, estuvimos hablando de uno de sus elaborados. Se trataba de una coca de tomate que argumentó estaba utilizando en su confección tomate natural. Siguiendo la conversación, explicó que el tomate lo compraba en grandes botes de hojalata y en la etiquetas decía tomate natural por lo que me tomé la libertad de aclararle que sus cocas de tomate, eran de tomate de conserva, lo que era de tomate natural era la conserva de tomate empleada.
Una publicidad televisiva de una fraudulenta multinacional, pregona estos días que vende pan natural, sin ser sancionada por los Servicios de Defensa contra Fraudes o de Calidad Alimentaria que le regalan su beneplácito. No se puede fabricar ni vender pan natural, el pan natural no existe, todo el pan es artificial, aunque reconozco que puede ser elaborado con harina de trigo natural, porque lo natural es el trigo.

Maestrazgo de origen o de nombre.-

Por razones históricas y no político-comerciales modernas nací y elegí vivir en una tierra poblada originalmente por íberos que fue la última en incorporarse al Reino de España y por esta anecdótica razón, se la conoce desde la Corona con el nombre de Maestrazgo, en valenciano Maestrat por ignorancia social actual.
Como nombre geográfico, por ley solo pueden y deben usar como denominación geográfica y no marca quienes realmente desarrollen actividades económicas dentro de sus límites para distinguirlos del resto de los comerciantes que a su vez también trabajan en sus respectivos lugares de trabajo en otras zonas diferentes con labores similares.
Con la incorporación en las modernas tecnologías de la comunicación, los sistemas de control gubernamental permiten la comercialización de exóticos artículos que elaborados fuera de nuestro Maestrazgo sean representativos del Maestrazgo solo por venderse en el Maestrazgo. ¡Forasters vindràn que de casa mos trauràn!.

La prediccion meteorologica levantina.-

Estos días pasados, en el pueblo de Chert hacía algo de vientecillo fresquillo y esta mañana nos hemos levantado con los tejados mojados y es que a principios del año, Dª. Adela Ferrer me enviaba un correo haciéndome partícipe de sus inquietudes. No es por presumir pero, como bajo mi criterio, su contenido no tiene desperdicio, copio textualmente un trocito que dice:
Uno de mis lemas favoritos es que la ignorancia es muy atrevida y dado que el que tiene vergüenza, ni come ni almuerza, me baso en tan pedestre y popular sabiduría “hacerlo otra vez”. He entrado en el exclusivo, pacífico y restringidísimo club de la astrometeorología (somos 3 miembros activos y el talante – y talento – de los otros dos que les impide pelearse conmigo), por ello, te invito a consultar mis pronósticos para el invierno en el Mediterráneo español que encontrarás en www.astralis.es/pron/meteo/meteo.htm
Aún no le he enviado el acostumbrado acuse de recibo pero estoy siguiendo las condiciones meteorológicas de Chert y comparándolas con sus predicciones, ya va siendo hora de felicitar a los tres sabios. Pensemos que son tendencias y no reflejan precisamente hechos puntuales de un lugar concreto. Es como la representación televisiva de los mapas del tiempo, la posición y sentido de las isobaras hay que interpretarlas acorde con la orografía del lugar de residencia del televidente.

Limpieza y efectividad, la clave del exito.-

Como en cualquier actividad cotidiana y también empresarial, hay que conseguir olvidarse de las ecuaciones porque lo importante siempre son las soluciones que infundamos al proyecto bien pensado y mejor ejecutado.
En mi primer curso de internauta, preparé un espacio web que referenciase nuestras andanzas en la red y al presentarlo en el segundo día de clase a mis compañeros, el Sr. Maestro nos sorprendió con una explicación gratuita de que aquello se hacía con unos programas diseñados al efecto que escapaban del cometido del curso. Es evidente que la ignorancia puede llegar a los límites de lo absurdo y especialmente cuando te embarcas en dar lecciones de lo que no sabes pero, para evitar fricciones incontrolables, siempre es más prudente callarse.
Acabo de programar la página web más larga de mi vida, ocupa 181 Kb. de memoria y como siempre, lo he hecho a mano. Contiene todas las instrucciones imprescindibles para una descarga casi instantánea en cualquier velocidad de conexión pero, si algún webmaster quiere ver un trabajo limpio y bien hecho, le invito a acceder para su disfrute personal.

Del oficio de comerciante al aprecio del cliente.-

El Internet nos ofrece múltiples posibilidades para poder encontrar información al alcance de un solo clik del ratón, pero como en todas las actividades de la vida, afortunadamente, siempre hay un “pero” y en este caso, no se puede encontrar “todo” porque para poder encontrar “algo” primero ha tenido que existir “alguien” que lo hay publicitado.
Los publicistas son unos personajes con grandes estudios publicitarios y con más grandes recursos, especialmente en los tiempos actuales que cualquiera desde su casa, tiene acceso de forma inmediata a toda la información publicitada en la red de Internet, pero desgraciadamente no “todos” conocen el funcionamiento de los negocios por una razón tan simple cual es su ignorancia. Ignorancia, no de quien no sabe, cuando digo ignorancia, me refiero a la ignorancia de quien no quiere saber.
Para aprender a soplar la flauta, hay que soplar muchas veces la flauta mal soplada, escuchar nuestros malos soplidos y saber aprender a reparar y mejorar nuestros propios errores, para ello, no es suficiente con haber cursado estudios de nivel superior en marketing, sino que también es muy importante, la experiencia generacional que solo se obtiene en la escuela de la vida. ¡Ahí encontrarás la gran diferencia de ser el mejor en mi oficio!.

La ignorancia del no querer saber.-

Tampoco es necesario haber cursado grandes estudios universitarios y presumir de pared llena de diplomas para poder dejar de ser ignorante y máxime hoy que tenemos a nuestro alcance la biblioteca universal del Internet a la que cada cual agrega sus conocimientos o escribe sus ocurrencias.
Afortunadamente para las personas de a pie, los Estados están gobernados por las mentes más ilustres del país y continuamente se cambian las leyes para mejorarlas y adaptarlas a las nuevas tendencias comerciales, de forma que lo que ayer era prohibido, hoy, a consecuencia de un estudio realizado por un importante científico de una importante universidad de un importante lejano lugar, goza de las mejores propagandas indicativas de lo bien que con su consumo se favorece el desarrollo físico personal.
Y en consecuencia, no somos bobos, porque no tomamos un pitobob, ya que si elegimos comer sin masticar un pitoton, continuamos siendo un poco más tontos de lo que éramos antes de su ingesta, aunque he de reconocer que, tras la deglución, en el cuerpo del incauto consumidor, se produce una sensación de rejuvenecimiento que notas como cada día eres más viejo porque para que te funcione el inventillo, en lugar de uno, deberías beberte dos.