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Arne Gellrich.-

   Arne Gellrich, vino desde Oldenburg a visitar la Destilería de Julián Segarra de Chert para comprobar el resultado de la última destilación de licor carajillo SEGARRA y compararlo con la crema de café SEGARRA por contrastar cualidades.

   Según su criterio personal, deberá volver en otra ocasión a repetir porque en el examen solo alcanza el 4’9.

Pablo y Jorge.-

   Pablo y Jorge, acompañados de sus padres y los amigos, Jose, Angel, Loles, Toni y Pau, estuvieron en la Destilería de Julián Segarra de Chert para saber como se elaboran los licores por destilación de las plantas naturales.

   En la imagen podemos ver lo atentos que están ante las interesantes explicaciones de Julián Segarra.

Elsa, Marita y Dirk.-

   Dª. Elsa, Dª. Marita y el Sr. Dirk vinieron desde Bocholt hasta la Destilería de Julián Segarra de Chert para comprobar los resultados del proceso de la destilación de los licores naturales.

Salvador y sus amigos.-

   Salvador, en compañía de sus amigos, se pasaron por la Destilería de Julián Segarra de Chert para verificar el resultado de su última destilación.

   En la imagen podemos ver a Gustavo, Javier, Alberto, Joaquín, Jose, Javier, Bogdan y Salvador. 

La taza de alcoholemia.-

Cuando acudes a un Centro de Reconocimiento de Conductores para obtener el certificado acreditativo de estar en aptitud para conducir vehículos, entre las preguntas que te hacen está la de si bebes. Es evidente que todo ser vivo bebe porque el que no bebe, se muere, mas si das una respuesta real pero el preguntante la entiende guasona, incide aclarando si bebes alcohol y la respuesta siempre es negativa porque nadie en su sano juicio se le ocurriría beber alcohol cuando puede saborear una copita de cualquiera de los deliciosos licores que elabora Julián Segarra de Chert en su destilería.
Hace unos días, estando la carretera mojada, debí cambiar la rueda por observar un irregular comportamiento del coche, ensuciándome las manos en la operación pero como el estado de limpieza manual o/y dital del chófer, nunca afecta a la conducción, proseguí mi viaje hasta que llegado a una glorieta un Sr. Guardia Civil de Tráfico, observando algún supuesto pero desconocido motivo que le hiciese sospechar en mi persona, bien fuese por no haber dormido o/y haber comido alguna pastilla o/y fumado algún cigarrillo o/y bebido alguna taza de alcohol, se le ocurrió levantar su mano derecha en señal de alto mientras con la izquierda me desviaba hacia la vía de servicio.
Se me invitó voluntariamente a someterme a la prueba de la taza de alcoholemia y como se me explicaron las ventajas que me esperaban si no aceptaba la invitación que no eran precisamente el encerrarme en el cuarto de los ratones con los quesos, chorizos y jamones, acepté la imposición voluntariamente obligada previo lavado de mis manos en un charco que gracias al excelente diseño del firme allí cerca existía.
Para la prueba de la taza de alcoholemia, el Sr. Guardia Civil de Tráfico en el ejercicio de sus funciones pero sin certificado acreditativo de no ser portador de enfermedades infeccioso-contagiosas, me entregó una bolsita de plástico transparente en la que se leía con letras azules esterilizado, pero sin el número de registro de envasador, sin el número de registro de industria alimentaria, sin la clase de impuesto ecológico, sin el tipo de gestión medioambiental del residuo del embalaje, sin el etiquetado genérico obligatorio y del contenido. etc., etc. y etc. y que si el lector quiere, le puedo añadir más ilegalidades, pero voy a atar el saco, ¡basta ya!, con las enumeradas son suficientes y me ordena que siga mi viaje que, por existir raya continua en el eje de la carretera avanzo hasta dónde pude realizar la maniobra de cambio de sentido y me acerco a la Jefatura Provincial de Tráfico más próxima para comprobar la clandestinidad con la que fabrican y envasan las pipetas en los sótanos de sus Dependencias que me consta tenían varias cajas.
Es menester aclarar que el Destilador del Maestrazgo no bebe nunca alcohol en taza, cuando lo prueba para comprobar sus cualidades, porque verdaderamente lo prueba, lo hace en copa, pero, si bebe, no bebe alcohol, puesto que por su sapiencia, lo hace transformado en alguno de sus exquisitos licores y no es de extrañar que aunque respire alcohol cuando esté dentro de su destilería como bebe licor en copa y de la marca SEGARRA, el medidor de la taza de alcoholemia siempre marque 0’00 porque el alcohol se evapora.

La taza de alcoholemia.-

Cuando acudes a un Centro de Reconocimiento de Conductores para obtener el certificado acreditativo de estar en aptitud para conducir vehículos, entre las preguntas que te hacen está la de si bebes. Es evidente que todo ser vivo bebe porque el que no bebe, se muere, mas si das una respuesta real pero el preguntante la entiende guasona, incide aclarando si bebes alcohol y la respuesta siempre es negativa porque nadie en su sano juicio se le ocurriría beber alcohol cuando puede saborear una copita de cualquiera de los deliciosos licores que elabora Julián Segarra de Chert en su destilería.
Hace unos días, estando la carretera mojada, debí cambiar la rueda por observar un irregular comportamiento del coche, ensuciándome las manos en la operación pero como el estado de limpieza manual o/y dital del chófer, nunca afecta a la conducción, proseguí mi viaje hasta que llegado a una glorieta un Sr. Guardia Civil de Tráfico, observando algún supuesto pero desconocido motivo que le hiciese sospechar en mi persona, bien fuese por no haber dormido o/y haber comido alguna pastilla o/y fumado algún cigarrillo o/y bebido alguna taza de alcohol, se le ocurrió levantar su mano derecha en señal de alto mientras con la izquierda me desviaba hacia la vía de servicio.
Se me invitó voluntariamente a someterme a la prueba de la taza de alcoholemia y como se me explicaron las ventajas que me esperaban si no aceptaba la invitación que no eran precisamente el encerrarme en el cuarto de los ratones con los quesos, chorizos y jamones, acepté la imposición voluntariamente obligada previo lavado de mis manos en un charco que gracias al excelente diseño del firme allí cerca existía.
Para la prueba de la taza de alcoholemia, el Sr. Guardia Civil de Tráfico en el ejercicio de sus funciones pero sin certificado acreditativo de no ser portador de enfermedades infeccioso-contagiosas, me entregó una bolsita de plástico transparente en la que se leía con letras azules esterilizado, pero sin el número de registro de envasador, sin el número de registro de industria alimentaria, sin la clase de impuesto ecológico, sin el tipo de gestión medioambiental del residuo del embalaje, sin el etiquetado genérico obligatorio y del contenido. etc., etc. y etc. y que si el lector quiere, le puedo añadir más ilegalidades, pero voy a atar el saco, ¡basta ya!, con las enumeradas son suficientes y me ordena que siga mi viaje que, por existir raya continua en el eje de la carretera avanzo hasta dónde pude realizar la maniobra de cambio de sentido y me acerco a la Jefatura Provincial de Tráfico más próxima para comprobar la clandestinidad con la que fabrican y envasan las pipetas en los sótanos de sus Dependencias que me consta tenían varias cajas.
Es menester aclarar que el Destilador del Maestrazgo no bebe nunca alcohol en taza, cuando lo prueba para comprobar sus cualidades, porque verdaderamente lo prueba, lo hace en copa, pero, si bebe, no bebe alcohol, puesto que por su sapiencia, lo hace transformado en alguno de sus exquisitos licores y no es de extrañar que aunque respire alcohol cuando esté dentro de su destilería como bebe licor en copa y de la marca SEGARRA, el medidor de la taza de alcoholemia siempre marque 0’00 porque el alcohol se evapora.

El diferente código generacional.-

Estos días en la destilería de Chert estamos filtrando licor de naranja separando la pulpa del zumo, del licor y como la filtración es muy lenta, hay tiempo para todo. Ayer tarde se acercaron a la casa donde vivo unos chavales del pueblo preguntando por mí y como estoy haciendo codos leyendo la información necesaria para la correcta cumplimentación de la declaración de I.R.P.F., les atendió mi padre diciéndoles que yo estaba estudiándome la lección.Hablando con él, le preguntaron sobre el wi-fi y les explicó que no lo fabricamos, en esta destilería nosotros elaboramos anís, ron, ginebra, licor de naranja, de carajillo, de menta, de café, absenta, brandy, en fin, todo el repertorio pero no el whisky.
Como los niños preguntaban por una cosa y mi padre les hablaba de otra sin enterarse de la movida, le volvieron a inquirir por el wi-fi y él les explicó que no les podía invitar a una copita de whisky y no era porque no tuviese, sino porque aún no ha tomado la comunión, por eso, en lugar de whisky, les puede regalar unos caramelos de la bolsa que tiene al efecto para obsequiar a los visitantes distinguidos como ellos.
Viendo que el abuelo Julián estaba fuera de juego, le explicaron lo del wi-fi y entonces comprendió el hombre que hablaban lenguajes diferentes. ¡Ah!, el wi-fi, exclamó, me pensaba que preguntabais por el whisky, eso del wi-fi no es cosa mía, lo lleva mi hijo pero podéis sentaros en el banco del paseo y comprobar si tenéis cobertura, si os falla, lo decís y os daré un cuadrito de chocolate a cada uno.