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Miguel, Claudia y Lara.-

   Miguel, Claudia y Lara, han acompañado a sus padres Dª. Puri y Dª. Loli, el Sr. Toni y el Sr. Miguel, hasta el pueblo de Chert para que conociesen la Destilería de Julián Segarra y viesen como se destila y envejece de forma natural del Brandy del Maestrazgo.

miguelclaudiaylara

 

Los tres arcangeles.-

Se supone que en el Cielo hay muchos arcángeles, (el prefijo arc, significa “superior”) pero solo tres son los reconocidos por la Iglesia de las religiones cristiana, judía e islámica y hoy, en su recuerdo, celebramos el santo onomástico de las personas amigas con este nombre.
Es evidente que ahora en el Cielo estarán de celebración festiva por todo lo alto, muchísimo más que en un día normal y si las tradiciones de viva voz corresponden con las explicaciones que nos dieron cuando éramos pequeños, estarán todos comiendo coquitas con miel, pero ¿con qué acompañarán esta celebración?. La respuesta es de lo más sencilla y lógica, ya que para aprovechar el fuego del Infierno, habrán instalado un alambique con su caldera destiladora y los demonios deben trabajar en continuo noche y día sin parar, por lo que el único mercado razonable capaz de absorber tanta producción licorera, tiene que ser el Cielo.
Me imagino a mis abuelos, bisabuelos y etc., tirando troncos de olivera directamente al fuego de la caldera del Infierno para mantener activo el infernal aparato destilador con el fin de elaborar los exquisitos licores con los que sus distinguidos Clientes, San Miguel, San Gabriel y San Rafael, agasajen y cumplimenten a sus muy apreciadas amistades celestiales que se acerquen a felicitarles.

Los tres arcangeles.-

Se supone que en el Cielo hay muchos arcángeles, (el prefijo arc, significa “superior”) pero solo tres son los reconocidos por la Iglesia de las religiones cristiana, judía e islámica y hoy, en su recuerdo, celebramos el santo onomástico de las personas amigas con este nombre.
Es evidente que ahora en el Cielo estarán de celebración festiva por todo lo alto, muchísimo más que en un día normal y si las tradiciones de viva voz corresponden con las explicaciones que nos dieron cuando éramos pequeños, estarán todos comiendo coquitas con miel, pero ¿con qué acompañarán esta celebración?. La respuesta es de lo más sencilla y lógica, ya que para aprovechar el fuego del Infierno, habrán instalado un alambique con su caldera destiladora y los demonios deben trabajar en continuo noche y día sin parar, por lo que el único mercado razonable capaz de absorber tanta producción licorera, tiene que ser el Cielo.
Me imagino a mis abuelos, bisabuelos y etc., tirando troncos de olivera directamente al fuego de la caldera del Infierno para mantener activo el infernal aparato destilador con el fin de elaborar los exquisitos licores con los que sus distinguidos Clientes, San Miguel, San Gabriel y San Rafael, agasajen y cumplimenten a sus muy apreciadas amistades celestiales que se acerquen a felicitarles.