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La Fira de l’Oli Verge a Canet lo Roig.-

En el vecino y hermano pueblo de Canet lo Roig, todos los años se celebra la importante FIRA DE L’OLI VERGE I PRODUCTES AGROALIMENTARIS y para esta anualidad, durante los próximos días 9 y el 10 de abril, sus vecinos vestirán sus mejores galas para dar a conocer una labor que se pierde en el origen de los pueblos mediterráneos cual es el cultivo del olivo, la recolección de su fruto y obtención del aceite. Una iniciativa que también pretende y consigue abarcan al resto de los productos agroalimentarios de estas olvidadas tierras del Maestrazgo muy ricas en iniciativas comerciales y que tiene su base en los alimentos naturales.
La baja cotización de los productos agrícolas ha conducido irremediablemente al abandono de las tierras de cultivo y por qué no reconocerlo, a la venta de los grandes olivos para adornar jardines, solo nos resta confiar en que el labrador pueda obtener los beneficios económicos necesarios e imprescindibles para mantener su explotación agrícola y no deba vivir indignamente de las limosnas subvencionadas.
Existe voluntad en mantener La Fira de l’Oli de Canet lo Roig pero, para ello, se precisa ineludiblemente de los cosecheros recolectores que durantes miles de años hemos cuidado y conservado calladamente el cultivo de la olivera farga, no en balde, es el lugar del universo mundo donde existe la mayor concentración del tan apreciado olivo.

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"La Pastora" por Jose Calvo Segarra.-

De pequeño, en un viaje realizado en compañía de su abuelo Julián Segarra Ferreres y un vecino de Chert, le gastaron una broma. Viendo a unos hombres con unas escaleras encima de un macho que iban a podar olivos, le dijeron que se estuviera quieto porque eran maquis y le íban a quitar una peseta de papel que llevaba en la mano. De ahí debió quedarle un recuerdo que le haría profundizar en el conocimiento del maquis.
El personaje de Tresot (Teresa Pla Meseguer) siempre fue muy popular por los pueblos dels Ports y del Maestrazgo: Vallibona, Chert, Catí, Rossell, La Pobla de Benifassar, Coratxar, Fredes … y cuando José Calvo Segarra se enteró a sus 19 años del primer juicio que se le realizaba en Tarragona tras su detención en Andorra, no dudó en asistir para conocer al personaje que ya era un mito.
Cumplida la condena impuesta, parte en la prisión de Valencia y parte en el penal del Dueso, José Calvo Segarra se interesó en entrevistar a Florencio Pla Meseguer que vivía en la casa del funcionario de prisiones Marino Vinuesa acogido como de la familia. En el año 2004 falleció La Pastora, cuando José Calvo Segarra ya había comenzado a escribir su documentado libro en el que se ha valido también de otros numerosos testimonios.

El olivo milenario del Maestrazgo.-

Un patrimonio personal de los labradores de esta olvidada tierra levantina que siempre pagaron religiosamente los derechos reales de sucesión y transmisión de padres a hijos durante todas las generaciones que nos han precedido y las contribuciones y tributos por conservar y cuidar el suelo para obtener un producto, el aceite de aceituna farga desprestigiado e infravalorado por el comerciante y el consumidor. Y como propietario de una cosa, puedo decidir sobre ella, quemándola, abandonándola, cuidándola o vendiéndola.
Esta realidad social por la que los labradores del Maestrazgo no conseguimos obtener rendimiento de nuestras actividades agrícolas, ha conducido a tomar la sabia decisión de malvender los olivos enteros para otros fines diferentes a la producción de aceite; unos majestuosos olivos que para cabar su tallo con la azada al objeto de retirar sus brotes bordes, se precisa en algunos casos de media hora de reloj haciendo transpiración deportiva que significa sudando.
Los labradores del Maestrazgo, no precisamos reconocimiento ni protección de nuestra propiedad, ni de lo que en ella tengamos plantado o cultivemos, ni regulaciones de compraventa, ni influencia en la cesta de la compra, es suficiente solamente, que se nos coticen los productos de nuestra actividad agrícola por el valor acorde con el esfuerzo invertido en su obtención.

Las cerezas de La Salzadella.-

En el baricentro del Maestrazgo tenemos ubicado el llano de Sant Mateu que por razones geológicas dispone de una tierra muy fértil y aunque hoy los productos agrícolas no se cotizan, siempre fue el principal recurso de sus habitantes. Hacia el extremo sur del valle, se sitúa el pueblo de La Salzadella con un suelo más pobre y aunque también se cultiva tradicionalmente el olivo mediterráneo, muchos de sus labradores, en sus parcelas tienen plantados cerezos que, por sus características, se enraízan adecuadamente, favoreciéndoles con el cultivo de la cereza temprana. Para que el lector pueda imaginar el entorno, diré que cuando cae una gota de lluvia en la plaza del pueblo de La Salzadella, media gota sigue su curso hacia el río Benifarquell afluente de la rambla Cervera y la otra media, despidiéndose de su media gota, se dirige por el río San Miguel afluente del río Segarra hacia en Mar Mediterráneo para reencontrarse y contarse su respectivo viaje.
El imaginativo refranero de Maestrazgo nos cuenta: “Per cireres i en cistella, anem tots a Salzadella” y para el lector de habla hispana le comento su sencillo significado que nos viene a decir: Todos vamos al pueblo de La Salzadella con un cesto para recoger cerezas.
Al ser la cereza una de las primeras frutas primaverales y además, goza del llamativo color rojo, atrae poderosamente la atención desde nuestra más tierna infancia y a los niños, nos encanta ir a recogerlas, ponérselas en las orejas como unos pendientes y sobre todo comerlas. El problema de la fruta está en su conservación y desde siempre, las personas han activado su imaginación haciendo conservas para el crudo invierno, de entre ellas, tradicionalmente estaba el preservarlas en aguardiente. Actualmente el problema reside en que los fabricantes de aguardientes han desaparecido y como parece que no existen, cualquier persona que desee continuar la tradición, se ve obligada a utilizar los licores sucedáneos que elaborados a base de extractos sintéticos de laboratorio, se venden por las tiendas y en lugar de conservar las cerezas, las estropean.

Las cerezas de La Salzadella.-

En el baricentro del Maestrazgo tenemos ubicado el llano de Sant Mateu que por razones geológicas dispone de una tierra muy fértil y aunque hoy los productos agrícolas no se cotizan, siempre fue el principal recurso de sus habitantes. Hacia el extremo sur del valle, se sitúa el pueblo de La Salzadella con un suelo más pobre y aunque también se cultiva tradicionalmente el olivo mediterráneo, muchos de sus labradores, en sus parcelas tienen plantados cerezos que, por sus características, se enraízan adecuadamente, favoreciéndoles con el cultivo de la cereza temprana. Para que el lector pueda imaginar el entorno, diré que cuando cae una gota de lluvia en la plaza del pueblo de La Salzadella, media gota sigue su curso hacia el río Benifarquell afluente de la rambla Cervera y la otra media, despidiéndose de su media gota, se dirige por el río San Miguel afluente del río Segarra hacia en Mar Mediterráneo para reencontrarse y contarse su respectivo viaje.
El imaginativo refranero de Maestrazgo nos cuenta: “Per cireres i en cistella, anem tots a Salzadella” y para el lector de habla hispana le comento su sencillo significado que nos viene a decir: Todos vamos al pueblo de La Salzadella con un cesto para recoger cerezas.
Al ser la cereza una de las primeras frutas primaverales y además, goza del llamativo color rojo, atrae poderosamente la atención desde nuestra más tierna infancia y a los niños, nos encanta ir a recogerlas, ponérselas en las orejas como unos pendientes y sobre todo comerlas. El problema de la fruta está en su conservación y desde siempre, las personas han activado su imaginación haciendo conservas para el crudo invierno, de entre ellas, tradicionalmente estaba el preservarlas en aguardiente. Actualmente el problema reside en que los fabricantes de aguardientes han desaparecido y como parece que no existen, cualquier persona que desee continuar la tradición, se ve obligada a utilizar los licores sucedáneos que elaborados a base de extractos sintéticos de laboratorio, se venden por las tiendas y en lugar de conservar las cerezas, las estropean.