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La solidaridad del hipocrita.-

Cuando era pequeño, cerca de la casa donde vivo, vivía Juan Francisco y como nuestras abuelas tenían mucha afición a hacer puntilla e intercambiaban asiduamente inquietudes, motivó nuestra amistad. Juan Francisco tenía muchos juguetes que por cierto, todos eran míos y yo, cuatro tebeos estropeados que también eran míos.
Desde hace unos años se nos cae la baba pronunciando la palabra solidaridad hasta el nivel de autoconvencernos de lo muy solidarios que somos, llegando a pensar ser muchísimo más solidarios que el resto de las personas de nuestro entorno y especialmente, cuando estamos en público y precisamos cacarear nuestras virtudes.
Esta semana pasada intenté acceder con mi ordenador portátil a la red de Internet para consultar mi correo electrónico y le pedí al inventillo que me buscase las conexiones más próximas, de tal suerte que pillé ocho líneas de acceso, por cierto, todas cerradas con candado, para que nadie se las llevase a su casa. Ahora entiendo lo insolidario que se puede llegar a ser ofreciendo una conexión wifi del tipo http://www.ruralwifi.net/.

Programar en hipertexto.-

Corría el año de 1996 cuando mi amigo D. José Luis Sabater Cabedo de L’Eliana me invitaba a conocer el novedoso sistema de comunicación por medio del ordenador personal. Era el inicio de una época en la que la transmisión de información por cable iba a revolucionar la vida de las personas y el declinar de la popularísima comunicación inalámbrica.
Solo observando los resultados de una tarde, hacían difícil predecir la evolución, máxime en una época en la que la escasez de usuarios, exigía unos precios elevados por el uso de la nueva tecnología. El correo electrónico, se escapa por un lado con tarifa local mientras, las páginas web estaban lejos del alcance del común de los mortales, sin citar el añadido por la necesidad de saber programar en hipertexto.
Para quienes tuvimos a oportunidad de aprender el Fortran y posteriormente fuimos usuarios del Basic con las calculadoras científicas programables, el hipertexto se convertía en algo de lo más sencillo, cualquier persona que sepa escribir con el teclado del ordenador, puede empezar a programar porque solo necesita aprender a mandar las instrucciones de presentación en pantalla, de ahí la alta velocidad de transmisión de la información entre las máquinas computadoras.

Una inquietud historica.-

Aunque mi afición siempre se centró en la electrónica y durante muchos años estuve jugando con sus componentes haciendo montajes experimentales de entre los cuales y como bien se puede comprobar, alguno está referenciado en Internet, la llegada del ordenador me ha cambiado la vida.
Autoaprendí a programar como una curiosidad más y en pocos años, la revolución del sistema informático personal, ha hecho posible que cualquier persona que sepa escribir con una máquina, pulsando las teclas de su computadora, pueda publicar al mundo sus inquietudes.
De entre ellas, hay una que especialmente despierta mi curiosidad y con el fin de colaborar aportando mi escasa sapiencia que, no estando escrita en ningún libro, es un sentimiento que circula por la sangre que corre por mis venas, es mi deseo durante unos días, presentar varias desconcertantes, llamativas, curiosas o simpáticas intervenciones en este blog.

El cambio de horario.-

Con tanta tecnología a nuestro alcance, tanto coche, ordenador, teléfono móvil y tanto presumir del Internet y aún nadie ha inventado nada para solucionar el problema que nosotros mismos hemos creado supuestamente para mejorar nuestra vida. Desde que a alguien se le ocurrió el invento del cambio de horario, nos despertamos por la mañana sin saber realmente que hora es y necesitamos del reloj para saber que es la hora de levantarnos.
Hace muchos años que el reloj fue inventado, pero nunca fuimos tan dependientes de la dichosa maquinita que, supuestamente necesitamos llevarla continuamente atada a nuestra muñeca, cuando en realidad, somos nosotros quienes vamos sujetos al reloj, conviertiéndonos en sus esclavos.
Esclavos de un tiempo que nadie sabe lo que es, del que todo el mundo habla pero que nadie respeta y llegado el momento, cuando decidimos utilizar su sistema de medida para coincidir con los demás, no somos fieles a nuestra palabra dada y si alguien nos reclama su tiempo de espera, siempre tenemos la excusa se culpar a los demás por nuestra negligencia e irresponsabilidad.

El cambio de horario.-

Con tanta tecnología a nuestro alcance, tanto coche, ordenador, teléfono móvil y tanto presumir del Internet y aún nadie ha inventado nada para solucionar el problema que nosotros mismos hemos creado supuestamente para mejorar nuestra vida. Desde que a alguien se le ocurrió el invento del cambio de horario, nos despertamos por la mañana sin saber realmente que hora es y necesitamos del reloj para saber que es la hora de levantarnos.
Hace muchos años que el reloj fue inventado, pero nunca fuimos tan dependientes de la dichosa maquinita que, supuestamente necesitamos llevarla continuamente atada a nuestra muñeca, cuando en realidad, somos nosotros quienes vamos sujetos al reloj, conviertiéndonos en sus esclavos.
Esclavos de un tiempo que nadie sabe lo que es, del que todo el mundo habla pero que nadie respeta y llegado el momento, cuando decidimos utilizar su sistema de medida para coincidir con los demás, no somos fieles a nuestra palabra dada y si alguien nos reclama su tiempo de espera, siempre tenemos la excusa se culpar a los demás por nuestra negligencia e irresponsabilidad.

El futuro es presente en Chert.-

   La realidad actual de la comunicación inalámbrica en Chert, un pueblo del Maestrazgo, al alcance del usuario transeunte o viajaro que pasa por la zona de cobertura wifi del proyecto www.ruralwifi.net a un clik el Internet.

   En la imagen fotográfica aparece la página web relativa a la fiesta ruralwifi de Chert visualizada en un ordenador protátil.

El proyecto ruralwifi.-

   Desde el mes de septiembre de 2008, en el pueblo de Chert se ha procedido a la activación del sistema de entretenimiento rural gratuito basado en ruralwifi, que por iniciativa de las casas de turismo rural ART RUSTIC y destilerías JULIAN SEGARRA, han tenido la oportunidad de realizar, los interesados colaboradores, de varias series de pruebas efectivas para estudiar el alcance y comportamiento de toda la infraestructura correspondiente al proyecto i-SeTCV en el marco de los actos culturales del 800 aniversario del nacimiento del Rey Jaime I y gracias a las personas participantes en el experimento, se ha podido obtener la valoración de los excelentes resultados en la conexión gratuita a la red de Internet con el sistema de comunicación y transmisión Wireless LAN a 54 Mb/seg., optimizando la operatividad tanto de los ordenadores portátiles con acceso a una conexión wifi, como de los equipos DS para juegos online y entretenimiento, mejorando la cobertura radioeléctrica de todo el sistema de telecomunicación inalámbrica.

   A los voluntarios manipuladores de los equipos informáticos, que con gran destreza y sapiencia han comprobado y analizado todas las posibilidades de la zona wifi, por los méritos demostrados y estimada colaboración prestada, en un acto de homenaje y reconocimiento, se les expide y entrega el diploma acreditativo de su participación.

   En la imagen vemos a Kevin, Neus, Ana, Pau, Aarón, Andreu, Carles, Marta, Aitor, Estela, Alexandre, Iván y David mostrando el merecido diploma.