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Los vinhos verdes portugueses.-

Acabo de asistir a un curso sobre vinos verdes portugueses conducido por el Sr. D. José Luís Aleixandre Benavent e impartido en el CdT del Grao de Castellón, unas nuevas y amplias instalaciones que merecen ser aprovechadas para ampliar nuestra instrucción, documentación y saber personal.
Se dice que los vinhos verdes portugueses deben su nombre al color del paisaje verde en el entorno donde se cultivan los viñedos y aunque en principio fue decepcionante para mi el saber esta razón, concluida la docencia y después de haber tenido la oportunidad de degustar unos pocos vinos representativos de vinhos verdes, puedo decir que su nombre obedece a las características reales del caldo debidas a la insuficiencia maduración de la uva.
El marketing también forma parte de la cultura lusitana y se está aprovechando muy hábilmente para favorecer la venta de sus productos autóctonos aunque si bien para quienes siempre han ido a pie y nunca conocieron la existencia de la motocicleta, la bicicleta es entendida como un gran invento, las cosas son tal cual son y al final cada cual acaba ocupando el lugar que le corresponde en el difícil caminar del sabio y exigente mundo comercial.

La caseta de piedra en seco.-

Cuando la cantidad de piedras es excesiva para las necesidades de la construcción de las paredes y la distancia que separa la finca rústica de la población en donde el propietario-trabajador reside es larga, había por costumbre aprovechar el sobrante para la construcción de un refugio en el que resguardarse de las inclemencias atmosféricas los días de tormenta.
El uso de la piedra en seco como técnica de construcción en medio del paisaje, contrasta de forma espectacular en el Maestrazgo al norte de la Comunidad Valenciana, en donde podemos ver casetas de todas las formas imaginables y algunas, casi podríamos llamarlas viviendas, con separación en dos zonas, una para el macho por ser el animal de trabajo, de la otra parte el habitáculo destinado a las personas.
Pero las más llamativas y espectaculares de todas las casetas de piedra en seco son las “de volta” por ser de base redonda con las piedras de sus paredes muy bien ordenadas y convenientemente dispuestas para convertirse calladamente al paso del tiempo, en objetos arqueológicos y en auténticas obras de arte.

El obsequio de mis amigos.-

   Este año la climatología ha permitido el crecimiento de las setas en los montes del Maestrazgo y como ayer se seleccionaron los ejemplares que recolectamos para la V Exposición de Setas El Pinar inaugurada ahora hace un instante en el Grao de Castellón, mis amigos José María, Javier y Carlos Armengol Adell, han querido agasajarme con algunos ejemplares de níscalos, conocidos como rovellones, sabedores de ser los que a mi más me gustan.

   En la imagen podemos contemplar la caja que contiene el presente delicioso regalo que hoy mismo voy a degustar.

Las ventajas de ir en camion.-

Mi tío siempre decía esta frase cuando subía a mi camioneta al desplazarnos de un lugar a otro y lo cierto es que en ocasiones tenía su ventaja porque disfrutabas del viaje de forma diferente al ver el paisaje desde otro punto de vista por ser la posición del asiento más elevada que la de un coche normal en el que no ves más allá de la pared al otro lado de la cuneta, pero cuando se pincha una rueda, las cosas se ven también diferentes por el tamaño y el peso por no hablar de la incomodidad, lentitud en los traslados o problemas de aparcamiento.
Cuando pillas un programa informático desconocido, te viene como grande y te preocupas en aprender a usarlo. Con el tiempo, te vas acostumbrando, coges soltura y al tener cierta destreza, un día te aparece de repente, en la pantalla de tu computadora, una inesperada subpantalla que te informa de la nueva versión con todas la últimas ventajas. Si se te ocurre aceptar, ¡estás perdido! porque se cambia el formato al que estás acostumbrado, incluso los colores y de nuevo necesitas aprender a manejarlo.
Con la era informática, hemos perdido demasiadas horas delante del ordenador para saber de su funcionamiento y continuamos perdiéndolas por estar absortos por la nueva tecnología y al igual que el camión tiene sus ventajas, cuando probamos circular en coche, ya no queremos ir en bicicleta.

Las ventajas de ir en camion.-

Mi tío siempre decía esta frase cuando subía a mi camioneta al desplazarnos de un lugar a otro y lo cierto es que en ocasiones tenía su ventaja porque disfrutabas del viaje de forma diferente al ver el paisaje desde otro punto de vista por ser la posición del asiento más elevada que la de un coche normal en el que no ves más allá de la pared al otro lado de la cuneta, pero cuando se pincha una rueda, las cosas se ven también diferentes por el tamaño y el peso por no hablar de la incomodidad, lentitud en los traslados o problemas de aparcamiento.
Cuando pillas un programa informático desconocido, te viene como grande y te preocupas en aprender a usarlo. Con el tiempo, te vas acostumbrando, coges soltura y al tener cierta destreza, un día te aparece de repente, en la pantalla de tu computadora, una inesperada subpantalla que te informa de la nueva versión con todas la últimas ventajas. Si se te ocurre aceptar, ¡estás perdido! porque se cambia el formato al que estás acostumbrado, incluso los colores y de nuevo necesitas aprender a manejarlo.
Con la era informática, hemos perdido demasiadas horas delante del ordenador para saber de su funcionamiento y continuamos perdiéndolas por estar absortos por la nueva tecnología y al igual que el camión tiene sus ventajas, cuando probamos circular en coche, ya no queremos ir en bicicleta.

Con la naturaleza salvaje.-

“Nos fuimos del pueblo a la ciudad por no ir al campo y ahora debemos regresar al pueblo para ir al campo”.
Este es un fenómeno social que cada día está más de moda y como las costumbres, cuando se generalizan parecen ser virtudes, es frecuente tropezarte los fines de semana con los nuevos defensores del paisaje, el entorno y la riqueza de la naturaleza, paseando y husmeando por los montes de nuestro prestigioso Maestrazgo.
Por el tiempo de la primavera, aparece la floración de muchas plantas que, causando admiración al curioso caminante por el colorido de sus flores, nos aportan muchas de las propiedades que el organismo humano necesita en pequeñas proporciones para la renovación de sus células y que los animales salvajes conocen inconfundiblemente.
Algunas personas aprovechan el paseo para su recolección y una forma de conservación, es añadirlas a una botella del clásico aguardiente destilado de vino de toda la vida, el problema está en localizarlo, porque en el mercado del súper ya no existe, al no ser un licor comercial, no obstante, Julián Segarra, continua elaborándolo en su destilería de Chert para disfrute del amante de las cosas buenas, auténticas y naturales.

Con la naturaleza salvaje.-

“Nos fuimos del pueblo a la ciudad por no ir al campo y ahora debemos regresar al pueblo para ir al campo”.
Este es un fenómeno social que cada día está más de moda y como las costumbres, cuando se generalizan parecen ser virtudes, es frecuente tropezarte los fines de semana con los nuevos defensores del paisaje, el entorno y la riqueza de la naturaleza, paseando y husmeando por los montes de nuestro prestigioso Maestrazgo.
Por el tiempo de la primavera, aparece la floración de muchas plantas que, causando admiración al curioso caminante por el colorido de sus flores, nos aportan muchas de las propiedades que el organismo humano necesita en pequeñas proporciones para la renovación de sus células y que los animales salvajes conocen inconfundiblemente.
Algunas personas aprovechan el paseo para su recolección y una forma de conservación, es añadirlas a una botella del clásico aguardiente destilado de vino de toda la vida, el problema está en localizarlo, porque en el mercado del súper ya no existe, al no ser un licor comercial, no obstante, Julián Segarra, continua elaborándolo en su destilería de Chert para disfrute del amante de las cosas buenas, auténticas y naturales.