• Páginas

  • Categorías

  • Archivos

  • Anuncios

Las lagrimas de San Lorenzo.-

Las estrellas fugaces pueden verse durante todo el año pero es durante los últimos cinco días la primera quincena del mes de agosto cuando la órbita de nuestro planeta cruza una nube de partículas perdidas por el cometa Swift-Tuttle desde cuando se acercó al Sol y lo que produce la lluvia de las Perseidas. Su nombre, es debido a que las trazas parecen provenir de una zona situada en la constelación de Perseo y el de lágrimas de San Lorenzo, es porque esta lluvia de estrellas se produce alrededor del 10 de agosto, festividad de San Lorenzo.
Los mejores lugares donde se puede disfrutar de este espectáculo suelen ser los menos poblados o en las ciudades muy pequeñas, porque las luces de las grandes ciudades molestan la visión del firmamento nocturno y no permiten apreciar ni tan solo la vía láctea. Cuando la luminosidad ambiental del entorno es muy grande, solo se pueden ver las trazas más grandes.
En estos veraniegos días en los que la noche invita a disfrutar del fresco, aprovechando el cruzar con los restos de la cola del cometa y el hecho de que el número de estrellas fugaces avistadas puede aumentar considerablemente, la Unidad de Observación Astronómica del Maestrazgo en Chert está súper activa en la organización de la observación nocturna.

Anuncios

La termodinámica.-

Después de llover, apetece salir a la calle a respirar un poco de aire limpio de las habituales partículas que siempre lleva en suspensión y si sale el Sol, aunque existan nubes en movimiento que intermitentemente lo tapen, aparece un diferencial térmico que cuando lo medimos, podemos observar como el mercurio del termómetro sube y baja llegando a alcanzar variaciones apreciables de un grado centígrado.
Con el movimiento del mercurio en el termómetro, me ha venido a la mente la idea de la dinámica de la temperatura y por su extrapolación, el concepto de termodinámica (del griego θερμo, termo, que significa “calor” y δύναμις, dinámico, que significa “fuerza”) siendo una rama de la física que estudia los efectos de los cambios de la temperatura, presión y volumen de los sistemas físicos a nivel macroscópico.
Este movimiento de la energía en movimiento, de la que nunca valoramos su importancia o alcance, es la que influye tan decisivamente en nuestro estado anímico y nos hace sentir mejor o peor, formando parte de la vida misma y de los seres vivos en nuestro sistema de vida del mundo en que vivimos.

La termodinamica.-

Después de llover, apetece salir a la calle a respirar un poco de aire limpio de las habituales partículas que siempre lleva en suspensión y si sale el Sol, aunque existan nubes en movimiento que intermitentemente lo tapen, aparece un diferencial térmico que cuando lo medimos, podemos observar como el mercurio del termómetro sube y baja llegando a alcanzar variaciones apreciables de un grado centígrado.
Con el movimiento del mercurio en el termómetro, me ha venido a la mente la idea de la dinámica de la temperatura y por su extrapolación, el concepto de termodinámica (del griego θερμo, termo, que significa “calor” y δύναμις, dinámico, que significa “fuerza”) siendo una rama de la física que estudia los efectos de los cambios de la temperatura, presión y volumen de los sistemas físicos a nivel macroscópico.
Este movimiento de la energía en movimiento, de la que nunca valoramos su importancia o alcance, es la que influye tan decisivamente en nuestro estado anímico y nos hace sentir mejor o peor, formando parte de la vida misma y de los seres vivos en nuestro sistema de vida del mundo en que vivimos.