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Las lagrimas de San Lorenzo.-

Las estrellas fugaces pueden verse durante todo el año pero es durante los últimos cinco días la primera quincena del mes de agosto cuando la órbita de nuestro planeta cruza una nube de partículas perdidas por el cometa Swift-Tuttle desde cuando se acercó al Sol y lo que produce la lluvia de las Perseidas. Su nombre, es debido a que las trazas parecen provenir de una zona situada en la constelación de Perseo y el de lágrimas de San Lorenzo, es porque esta lluvia de estrellas se produce alrededor del 10 de agosto, festividad de San Lorenzo.
Los mejores lugares donde se puede disfrutar de este espectáculo suelen ser los menos poblados o en las ciudades muy pequeñas, porque las luces de las grandes ciudades molestan la visión del firmamento nocturno y no permiten apreciar ni tan solo la vía láctea. Cuando la luminosidad ambiental del entorno es muy grande, solo se pueden ver las trazas más grandes.
En estos veraniegos días en los que la noche invita a disfrutar del fresco, aprovechando el cruzar con los restos de la cola del cometa y el hecho de que el número de estrellas fugaces avistadas puede aumentar considerablemente, la Unidad de Observación Astronómica del Maestrazgo en Chert está súper activa en la organización de la observación nocturna.