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La declaracion de la renta.-

Parece ser que hoy empieza el plazo para la presentación de la declaración de la renta de las personas en el Reino de España y es justicia que entre todos paguemos lo que a derecho corresponda según el ordenamiento legal establecido para mantener el normal desarrollo de nuestras Instituciones.
Oía en la televisión mientras comía, que la A.E.A.T. va agilizar los trámites de las devoluciones, intentando que la máxima cantidad de personas dispongan de su dinero para que su poder adquisitivo se vea favorecido y ayudar a superar la crisis que estamos atravesando. No puedo precisar la cantidad de veces que se ha pronunciado repetitivamente la palabra crisis en el transcurso de las noticias y para evitar que me lo creyese, he optado por desenchufar el televisor y comer tranquilamente.
Mientras comía las lentejas del plato, como que un pedazo de hierro cual golpeando mi cerebro, ha despertado mis ocurrencias cristalinas y he pensado: Hasta qué nivel de cinismo hemos llegado, que después de retener indebidamente un dinerito a los tontos contribuyentes, ahora habrá que dar las gracias por devolverlo diligentemente durante los próximos seis meses a quienes lo reclamen.

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La pared de piedra en seco.-

La agreste y montañosa geografía de las tierras del Maestrazgo, ha obligado al transcurso de los años a activar la imaginación de sus moradores y la forma de poder cultivar alguna planta para su subsistencia, fue la construcción de paredes de piedras alineadas formando los típicos bancales.
Son paredes de piedra en seco aquellas construidas tradicionalmente con la utilización únicamente de piedras de diferentes tamaños del lugar de la construcción, sin ningún tipo de mortero para fijarlas pero aprovechándose de otras piedras más pequeñas para nivelar a las más grandes, calzándose, inmovilizándose y ensamblándose convenientemente por su propio peso y tamaño.
Su utilización ha sido debida principalmente a la necesidad de sujetar la tierra de labranza para retener la escasa tierra que la lluvia torrencial arrastraba hacia las ramblas, separar los campos, los caminos y muy especialmente las propiedades de sus límites territoriales aunque en la actualidad, con el abandono progresivo de la agricultura por su escaso rendimiento económico, el interés es prácticamente nulo y solo sirven como atractivo turístico.