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La ayuda social del ladron.-

Dice el refranero valenciano que “distiu, tot el mon viu” y debe ser cierto porque cuando las épocas son propicias, todo el mundo se desenvuelve favorablemente, repercutiendo en las economías personales que afortunadamente se incrementan y permiten mantener un nivel de gasto que se traduce en el llamado “estado del bienestar“.
De la misma forma que en los mares revueltos y tempestuosos de ve la destreza de los buenos marineros, también en los tiempos de recesión y crisis se delatan las personas sensatas, aquellas que saben afrontar los duros reveses de la vida y subsistir apretándose el cinturón, o lo que haga falta, para contener el despilfarro dentro de sus posibilidades económicas.
Ayer, en un pueblo perdido del Maestrazgo en el que nunca pasa nada, o que no estamos acostumbrados a que pase algo, fuimos portada en los diarios de máxima tirada y difusión provincial porque sucedieron nueve robos a nueve viviendas y almacenes. Evidentemente es un caso aislado y no tiene importancia porque no le robaron ni al ministro de economía, ni al presidente del gobierno.

El cambio mental.-

Algo ha cambiado en mi mente y desde hace varios días entiende ver las cosas desde otro punto de vista.
Se dice que cuando tropiezas, si no te caes, avanzas dos pasos y en todas las actividades humanas, los reveses de la vida, nos enseñan a mejorar, pero son en realidad los pequeños tropiezos o las pequeñas contrariedades las que pueden animarnos a prosperar y enriquecernos, ya que cuando las calamidades son de grado superlativo, es muy difícil alentar a seguir en una actividad en la que todo depende de la continuidad energética eléctrica y de un plástico oxidado.
Después del ataque viral al ordenador personal, no me recupero, mi estado anímico continua por los suelos a nivel de la suela externa de los zapatos y mi forma de entender el Internet ha cambiado por completo. Durante demasiado tiempo, solo me he preocupado de colgar información en la red y el resultado es tan excesivo para mi que ya no lo controlo. Desde hace unos meses, me estaba dando cuenta de que el día que el ordenador remoto en el que está ubicada la información, se averiase o estropease por un corte de suministro eléctrico, o se cancelasen los servicios de la empresa gestora, para volver a recuperar y ensamblar las diferentes webes, tendría varios días de trabajo, pero no ha sido menester sufrir las experiencias del año pasado con la web http://www.destilator.com/ y posteriormente con la web http://www.chert.org/, porque después de lo sucedido a mediados de este pasado mes de julio, me doy cuenta de la fragilidad del ser humano y de la pequeñez de la persona frente a la monstruoidad de la red de Internet que, entre todos, poco a poco hemos creado.
Ahora mi problema personal, no está en hacer crecer lo Lleó del Maestrat sino, en mantenerlo.

El cambio mental.-

Algo ha cambiado en mi mente y desde hace varios días entiende ver las cosas desde otro punto de vista.
Se dice que cuando tropiezas, si no te caes, avanzas dos pasos y en todas las actividades humanas, los reveses de la vida, nos enseñan a mejorar, pero son en realidad los pequeños tropiezos o las pequeñas contrariedades las que pueden animarnos a prosperar y enriquecernos, ya que cuando las calamidades son de grado superlativo, es muy difícil alentar a seguir en una actividad en la que todo depende de la continuidad energética eléctrica y de un plástico oxidado.
Después del ataque viral al ordenador personal, no me recupero, mi estado anímico continua por los suelos a nivel de la suela externa de los zapatos y mi forma de entender el Internet ha cambiado por completo. Durante demasiado tiempo, solo me he preocupado de colgar información en la red y el resultado es tan excesivo para mi que ya no lo controlo. Desde hace unos meses, me estaba dando cuenta de que el día que el ordenador remoto en el que está ubicada la información, se averiase o estropease por un corte de suministro eléctrico, o se cancelasen los servicios de la empresa gestora, para volver a recuperar y ensamblar las diferentes webes, tendría varios días de trabajo, pero no ha sido menester sufrir las experiencias del año pasado con la web http://www.destilator.com/ y posteriormente con la web http://www.chert.org/, porque después de lo sucedido a mediados de este pasado mes de julio, me doy cuenta de la fragilidad del ser humano y de la pequeñez de la persona frente a la monstruoidad de la red de Internet que, entre todos, poco a poco hemos creado.
Ahora mi problema personal, no está en hacer crecer lo Lleó del Maestrat sino, en mantenerlo.