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Las encuestas de satisfaccion.-

Mi abuela Vicenta Ortí Ferreres, la que había nacido dentro de una caldera según el sargento de carabineros, decía que en el árbol de comercio florecen muchos pero maduran pocos. En todos los negocios existen personas ocurrentes que piensan que la finalidad de su oficio es ganar dinero y nunca pueden entender que también puede ser una forma de vivir.
Algo que no hago en mi negocio es realizar encuestas para saber el grado de satisfacción de mis Clientes, para mi es tan evidente el resultado que es muy difícil mejorar, lo que ocurre es que acompañando a los Clientes, se cuelan espabiladillos a los que debería ponerles alguna medida correctora para detener y separar a los sinvergüenzas que no saben valorar las atenciones regaladas.
Cuando una persona llega a un lugar y encuentra lo que no espera encontrar, siempre se lleva sorprendidamente un recuerdo de la visita y por poca experiencia que tenga en recorrer el mundo, determina la diferencia que guarda en lo más hondo de su corazón.

Aprender de los tropiezos.-

Cuando las cosas no funcionan o no responden como esperamos, el mundo se nos viene encima, nos ponemos nerviosos, nos disgustamos e incluso enfadamos, pero no hay más solución, deberíamos haber aprendido que las cosas son como son y no como nos gustaría que fuesen, aunque en ocasiones, somos lo suficientemente cabezotas como para permanecer en nuestro empeño y conseguir los perseguidos deseos.
Si analizamos detenidamente los resultados, al final nuestras acciones solo dependen de la importancia que nosotros queramos darles y una vez obtenidos los propósitos, realmente es más bien poca pero qué más da si definitivamente se concluye en la satisfacción personal de las cosas hechas.
De las irregularidades del Internet durante estos pasados días, se me ha ocurrido una ocurrencia ocurritiva con mucha ocurrancia. Cada vez que un colaborador cuelga un artículo nuevo, le hago un enlace desde la sección correspondiente pero tal como tengo estructurada la web, podría incluso añadir una página de presentación de todos sus trabajos. Si alguien de los que tienen algo colgado en la red por los dominios www.chert.org y www.ullastre.info está dispuesto a colaborar en la nueva iniciativa, puede enviar un correo electrónico a destilator@terra.es y haremos una prueba.

Aprender de los tropiezos.-

Cuando las cosas no funcionan o no responden como esperamos, el mundo se nos viene encima, nos ponemos nerviosos, nos disgustamos e incluso enfadamos, pero no hay más solución, deberíamos haber aprendido que las cosas son como son y no como nos gustaría que fuesen, aunque en ocasiones, somos lo suficientemente cabezotas como para permanecer en nuestro empeño y conseguir los perseguidos deseos.
Si analizamos detenidamente los resultados, al final nuestras acciones solo dependen de la importancia que nosotros queramos darles y una vez obtenidos los propósitos, realmente es más bien poca pero qué más da si definitivamente se concluye en la satisfacción personal de las cosas hechas.
De las irregularidades del Internet durante estos pasados días, se me ha ocurrido una ocurrencia ocurritiva con mucha ocurrancia. Cada vez que un colaborador cuelga un artículo nuevo, le hago un enlace desde la sección correspondiente pero tal como tengo estructurada la web, podría incluso añadir una página de presentación de todos sus trabajos. Si alguien de los que tienen algo colgado en la red por los dominios http://www.chert.org/ y http://www.ullastre.info/ está dispuesto a colaborar en la nueva iniciativa, puede enviar un correo electrónico a destilator@terra.es y haremos una prueba.