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Las encuestas de satisfaccion.-

Mi abuela Vicenta Ortí Ferreres, la que había nacido dentro de una caldera según el sargento de carabineros, decía que en el árbol de comercio florecen muchos pero maduran pocos. En todos los negocios existen personas ocurrentes que piensan que la finalidad de su oficio es ganar dinero y nunca pueden entender que también puede ser una forma de vivir.
Algo que no hago en mi negocio es realizar encuestas para saber el grado de satisfacción de mis Clientes, para mi es tan evidente el resultado que es muy difícil mejorar, lo que ocurre es que acompañando a los Clientes, se cuelan espabiladillos a los que debería ponerles alguna medida correctora para detener y separar a los sinvergüenzas que no saben valorar las atenciones regaladas.
Cuando una persona llega a un lugar y encuentra lo que no espera encontrar, siempre se lleva sorprendidamente un recuerdo de la visita y por poca experiencia que tenga en recorrer el mundo, determina la diferencia que guarda en lo más hondo de su corazón.

Los derechos de los clandestinos.-

Que siempre están por encima de las obligaciones de los legales con el beneplácito que quienes aportan poco esfuerzo y sudor a las Arcas de Tesoro Público, confundiendo la solidaridad de boquilla hacia el sinvergüenza, con la necedad.
Este año en las declaraciones fiscales se ha suprimido el impuesto sobre el patrimonio, un impuesto que gravaba a las personas que ahorraban parte de sus ingresos procedentes del trabajo personal y lo reinvertían en la creación de riqueza.
Para marear la perdiz, parece ser que la culpa de los males sociales actuales está en los paraísos fiscales, a donde algunos se llevan supuestamente el dinero que ganan y pagan los impuestos que les corresponde acorde con el ordenamiento legal de su situación fiscal.
En el Reino de España, por trabajar, se gana un dinero, por ganarlo, se pagan unos impuestos y con el sobrante, haces lo que te apetece, pero lo que no se puede es gastar el dinero que no has ganado.

El brandy SEGARRA, un valor en alza.-

Desde hace unos días parece que el mundo está súper alterado y los medios de comunicación solo referencian sustos detrás de más sustos, algunos sinvergüenzas prometieron a las personas listillas el oro y el moro por sus ahorros y de repente, si te he visto no me acuerdo, las suspensiones de pagos son el nefasto despertar de cada día, los mercados bursátiles han perdido la Estrella Polar, el pánico se apodera colectivamente de la sociedad y en las calles, la expresión “crisis” está en boca de todos.
Hace algún tiempo, los que trabajábamos en el campo podando viñedos, recogiendo sarmientos o cultivábamos tanto olivos, algarrobos como almendros por las tierras del Maestrazgo, éramos menos que subnormales, lo que se enarbolaba como estandarte inteligente, era vender las fincas y depositar el dinero en el banco que ofrecía altos intereses. Desde que empezaron a incrementarse los impuestos de los alcoholes, mi padre siempre aconsejaba comprar por lo menos un barril de brandy y guardarlo debajo de la cama porque cada año el Estado español, aumentaba los tipos impositivos y la inversión era un valor en alza.
Estamos a las puertas de finalizar el año y también el ejercicio fiscal, hoy podemos comprar el Brandy SEGARRA a mismo precio que el día 1 de enero de 2008 con una inflación de 0’0%, lo que representa un IPC de 0’0 puntos, pero que nadie se lleve a engaño, cuando en Madrid empiecen a sonar las doce campanadas del día 31 de diciembre por la noche, El Fabricante de Aguardientes de Chert comienza a leer el contenido de la Ley de Presupuestos para 2009 y al sonar la última de las campanadas del reloj de la Puerta del Sol, el precio de los Licores del Maestrazgo ya ha sido cambiado.

La aficion por los regalos.-

Cuando llevas algún tiempo en el ejercicio de una actividad económica, te encuentras ante muchas situaciones inexplicables frente a caradura ciudadano forastero que imagina, por el hecho de ser fabricante de un producto y vivir en un pueblo del Maestrazgo perdido entre las montañas, desconoces a los consumidores de tus elaborados y por ser ellos los más sinvergüenzas, tu tienes la obligación de regalarles el fruto de tu trabajo.
Se dice que al lado de la virtud de pedir, nace el vicio de no dar y esta máxima debería grabarse en la mente de algún picaruelo que con la excusa de la publicidad, pretende obtener regalos inmerecidos solo por el hecho de ser el más osado en solicitarlos.
Tengo un largo repertorio de incautos peticionarios y cuando se acerca algún novatilla con el pretexto de ser atendido y agasajado por el hecho de ser un currante que va de vacaciones, aficionado a la actual moda del puente o de ocio durante el fin de semana, le apunto en la lista y cuando le toque el turno del regalo, ya lo recibirá directamente o se lo llevaré yo personalmente.

La aficion por los regalos.-

Cuando llevas algún tiempo en el ejercicio de una actividad económica, te encuentras ante muchas situaciones inexplicables frente a caradura ciudadano forastero que imagina, por el hecho de ser fabricante de un producto y vivir en un pueblo del Maestrazgo perdido entre las montañas, desconoces a los consumidores de tus elaborados y por ser ellos los más sinvergüenzas, tu tienes la obligación de regalarles el fruto de tu trabajo.
Se dice que al lado de la virtud de pedir, nace el vicio de no dar y esta máxima debería grabarse en la mente de algún picaruelo que con la excusa de la publicidad, pretende obtener regalos inmerecidos solo por el hecho de ser el más osado en solicitarlos.
Tengo un largo repertorio de incautos peticionarios y cuando se acerca algún novatilla con el pretexto de ser atendido y agasajado por el hecho de ser un currante que va de vacaciones, aficionado a la actual moda del puente o de ocio durante el fin de semana, le apunto en la lista y cuando le toque el turno del regalo, ya lo recibirá directamente o se lo llevaré yo personalmente.