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Los inaccesibles espacios web.-

Dicen que el servidor no permite el acceso directo desde determinados ordenadores a los espacios web en en donde he ido depositado en el transcurso de varios años información internáutica o tal vez, no sea un parapeto del servidor sino un fallo de la conexión telefónica, aunque mi ignorancia, me permite dudar incluso del operador telefónico con el que hayamos contratado la conexión a la red, lo cierto es que al parecer, algunas personas con excelentes computadores, no pueden disfrutar de los contenidos a las webes que mantengo funcionando.
Es muy difícil para mi, el poder dar satisfacción a todas las personas que visitan los diferentes espacios informativos y complacerles con sus reportajes por lo que la única solución ofertable es aguantarse. Hace un par de meses se volatilizaron todos los documentos de los archivos de mi ordenador y la vida siguió adelante, hace quince días fallaron los accesos a la red y continuamos vivos, como veis, no pasa nada, todo es cuestión de tener algo de paciencia y un camión para llevarla.
Para tranquilidad emocional de todos, puedo participaros que, en mi caso, las conexiones se han restablecido por arte de magia o de birlibirloque y desde hace una semana, puedo acceder a todos los artículos aunque conscientemente, no he hecho nada de nada para nada y de la misma forma que se me impidió la conexión hace quince días, ahora la tengo recuperada.

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La importancia de tener amigos guapos.-

A mis habituales lectores, les he tenido unos días muy abandonados pero ahora, con la ayuda del ordenador limpio de virus, intentaré aparecer por la red de Internet con mis ocurrentes comentarios.
Durante quince días he estado superobligado y desconcertado para poner en marcha esta infernal máquina computerizada y si no llega a ser por la ayuda de mi amigo Rafael, esto tenía muy mala cara, aunque en verdad, fue realmente Juan Luis con un comentario que parecía intrascendente, quien nos abrió la imaginación de forma que rápidamente entre todos, encontramos la solución a un problema que tanto Rafa como Juan Fris y yo mismo, lo veíamos bastante turbio por no decir negro.
Parece ser que debido al tráfico internáutico que mantengo, debieron colarse algunos virus en la memoria del mi computadora y mientras operaba con ella, ora se escondían varios virus por acá, ora se desplazaban otros por allá, hasta que de repente y sin previo aviso, mordieron al sistema operativo y me dejaron paralizado el ordenador. La computadora no funcionaba y cada vez que enchufaba el inventillo, me mostraba una irregularidad diferente en la pantalla. Toda una auténtica locura.
Ahora que entre todos, hemos conseguido que el ordenador del tío Julián funcione de nuevo, no lo hace al igual que lo hacía hace unos días, porque al parecer necesita de los drivers, de las configuraciones, de toda la parafernalia que tenía instalada sin saberlo pero como la capacidad del ser humano frente a la adaptación en ilimitada, con el tiempo, le pillo el truquillo y vuelvo a estar dando caña hasta que se paralice de nuevo.

La importancia de tener amigos guapos.-

A mis habituales lectores, les he tenido unos días muy abandonados pero ahora, con la ayuda del ordenador limpio de virus, intentaré aparecer por la red de Internet con mis ocurrentes comentarios.
Durante quince días he estado superobligado y desconcertado para poner en marcha esta infernal máquina computerizada y si no llega a ser por la ayuda de mi amigo Rafael, esto tenía muy mala cara, aunque en verdad, fue realmente Juan Luis con un comentario que parecía intrascendente, quien nos abrió la imaginación de forma que rápidamente entre todos, encontramos la solución a un problema que tanto Rafa como Juan Fris y yo mismo, lo veíamos bastante turbio por no decir negro.
Parece ser que debido al tráfico internáutico que mantengo, debieron colarse algunos virus en la memoria del mi computadora y mientras operaba con ella, ora se escondían varios virus por acá, ora se desplazaban otros por allá, hasta que de repente y sin previo aviso, mordieron al sistema operativo y me dejaron paralizado el ordenador. La computadora no funcionaba y cada vez que enchufaba el inventillo, me mostraba una irregularidad diferente en la pantalla. Toda una auténtica locura.
Ahora que entre todos, hemos conseguido que el ordenador del tío Julián funcione de nuevo, no lo hace al igual que lo hacía hace unos días, porque al parecer necesita de los drivers, de las configuraciones, de toda la parafernalia que tenía instalada sin saberlo pero como la capacidad del ser humano frente a la adaptación en ilimitada, con el tiempo, le pillo el truquillo y vuelvo a estar dando caña hasta que se paralice de nuevo.