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La sociedad del embuste y la mentira.-

Vivimos en un país y en una época que al parecer todo vale. Se pueden chismorrear toda clase de comentarios inciertos para convertirse en aparentemente el más docto en el tema de la habladuría porque, al parecer, los receptores de tales vocablos, deben ser unos ignorantes que creen por cierto las mentiras que se cuentan.
Algún personaje ocurrente, por tener plantado un jornal de tierra con cepas (tres jornales son una hectárea), lamenta conseguir producir dos mil kilos de uva menos por las condiciones climatológicas anuales y su sapiencia, le permiten confundir el mildiu con el oidium, de tal suerte que, este año sus cepas han producido cinco kilos menos de uva y eso que aclara las está regando.
Y para colmo de recochineo, vendimia, prensa, fermenta y a los veinte días ya dispone de vino apto para ser bebido porque supongo utiliza un formula uno, obteniendo además de forma incomprensible un vino dulce. Es cierto y no me lo parece, que hay quien ha visto mucha televisión porque este tipo de aventura es de película, pertenece al colectivo de los labradores que en el motor del tractor en lugar de caballos tienen yeguas.

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El establecimiento turistico.-

Debería buscar el ordenamiento legal para enterarme del significado del concepto porque no lo tengo nada claro, puesto que si los turistas no se fabrican, el vocablo establecimiento nada tendrá que ver con una actividad fabril y entonces, ¿por qué vienen los turistas a la Destilería de Julián Segarra de Chert?.
Chert, un pequeño pueblo perdido entre las montañas del Maestrazgo, de los que hace tan solo unas décadas tenía que desaparecer por su escasez de recursos económicos, en donde reside y trabaja como cualquier vecino, el Destilador del Maestrazgo y desde hace unos años, es parada obligatoria para todo visitante de la comarca que, pasando por sus inmediaciones, se precie de darse el gustazo de disfrutar del lugar más interesante del Maestrazgo.
Julián Segarra, un personaje atípico y único, con el que se puede dialogar del tema que más te plazca y preguntarle sobre cualquiera de tus inquietudes, aunque no precisa presentación porque, a través de la red del Internet, el curioso turista puede hacerse alguna idea aproximativa si le busca porque seguro le encuentra.
Y la destilería, ah!, aquí está el truco del almendruco y con fundadas sospechas, el atractivo turístico del pueblo y de la comarca, ¡la destilería de Chert!, ¿será por tener alambique autorizado y operativo?, ¿o por envejecer el licor destilado en barriles de roble?, pero lo bien cierto es que quien no adquiere el Licor del Maestrazgo, no puede acreditar el haber estado en el Maestrazgo, ni recordar, ni disfrutar realmente de las cosas muy buenas que solo encontrará en esta tierra.

De la competitividad a la crisis.-

Durante muchos años, los medios de comunicación de masas y nuestros elegidos gobernantes, nos han machacado hasta la saciedad con los vocablos competitividad y competitivo como soluciones de futuro y la verdad es que nadie nunca ha sabido lo que realmente significaban. Al final, las personas sabelotodo, han confundido la expresión, asociándola a algo económico de precio, porque, por su falta de sapiencia, es la única referencia que poseen.
El resultado verdadero, es el conseguir propiciar el gradual deterioro de los procesos de fabricación de cualquier producto hasta alcanzar la comercialización de basura, pero hay que reconocer que se vende al incauto comprador muy buen presentada y a un precio muy competitivo, lo que siempre satisface y en otras ocasiones, incluso enorgullece, máxime si la podemos mostrar a otras personas cercanas tan analfabetas como nosotros para permitirnos el lujazo de poder presumir de ceporro.
Y cuando por alguna razón, las personas dejan de comprar basura, los inteligentísimos vendedores, se lamentan de tener crisis, ¿crisis?, si crisis por no poder seguir engañando a más personas necias.
Ahora es el momento de cerrar el negocio que nunca hubieses tenido que abrir, aprendiendo que en el árbol de comercio, florecen muchos pero lo que se dice madurar, maduran pocos.