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Los turistas de invierno.-

En mi época de estudiante, entre otros, tuve por Maestro a D. Angel Giner Ribera, el personaje que se presentó al concurso nacional de TVE “Los hombres saben, los pueblos marchan” y lo ganó. En ocasiones D. Angel comentaba que entre sus alumnos, habían muchos turistas de invierno, porque durante el año académico, asistían a clase por entretenimiento, no estudiaban y al suspender el curso, aprovechaban el verano para intentar aprender y recuperar en un tiempo climatológico en el que apetece ir a la playa a tomar el sol y descansar.
Algunos comerciantes aventajados, no se preocupan en cumplir correctamente sus obligaciones o deberes y en mi sector productivo, dominado por las grandes multinacionales, elaboran licores de muy baja calidad, digo muy baja por usar un calificativo suave porque cuando precisan algún destilado para un acontecimiento familiar o para sus apreciadas amistades, recurren a los elaborados por otros colegas que saben de su esmero en el proceso de la destilación y luego, se quejan por perder mercado y a los Clientes, pero no me refiero a los clientes intermediarios que intentan engañar pícaramente a los consumidores con productos supuestamente competitivos, sino a los distinguidos Clientes consumidores que si saben y entienden de lo que compran.

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La cultura de la mala educación.-

Dicen que Chert es el pueblo de la provincia de Castellón con mayor número de licenciados por metro cuadrado, posiblemente sea cierto porque cuando mi padre estudiaba, en clase asistían más personas de Chert que de los pueblos vecinos y en mi época de estudiante, se repetía el censo, aunque actualmente, por el descenso poblacional de los pueblos de interior a consecuencia de la emigración de sus vecinos, posiblemente esta relación haya cambiado.
Pero el verdadero indicativo de la cultura de un pueblo, no está en el número de estudiantes que asisten a la escuela, ni en el número de diplomas colgados en las paredes de sus casas, por no hablar de los títulos universitarios de sus vecinos, sino en la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos con tanto esfuerzo durante los años de estudio, porque ¿qué es la cultura?. La definición engloba tal cantidad de acepciones que, cultura no solamente es enseñanza, adquirir instrucción, saber muchas cosas, tener amplios conocimientos, construir museos, presentar exposiciones o hacer conferencias, su definición es tan amplia que hasta la cortesía es cultura.
Aunque la cultura de un pueblo se puede medir por la falta de puntualidad de sus gentes, que como fenómeno social, se encuentra muy arraigado en nuestros días, también cabe la posibilidad de hacerlo extensivo al número de saludos o buenos deseos que sus vecinos se prodigan, tanto entre ellos mismos como hacia sus forasteros visitantes en cualquier lugar que los encuentran, por eso, un pueblo es grande, porque sus habitantes son buenos, porque son cultos y porque nuestro saludo sincero, enriquece a quien lo recibe sin empobrecernos por ofrecerlo.