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El diploma en la pared.-

Tengo alguna dificultad en explicar para qué sirve un diploma en la pared sin enfadar al lector.
La posesión de un diploma, lo interpreto como el reconocimiento justificativo por algo excepcional o anecdótico de nuestra vida cotidiana al haber realizado alguna acción inesperada o diferente a la costumbre del día a día, lo que significa que habiendo expedido, entregado y recogido, el diploma, no debería servirnos como autocomplacencia de lo que hicimos algún día o del merecido agradecimiento.
Lo valioso en la vida, es nuestro continuo humilde trabajo diario, sin importar el nivel de cargo o relevancia, pensando que, al igual que en las paredes de piedra seca de los bancales de nuestro entorno, las piedras grandes se apoyan con las pequeñas; de la misma forma que en la escritura, los acentos, los puntos y las comas, ayudan a confeccionar correctamente las oraciones gramaticales; teniendo en cuenta que solo una vez en nuestra vida pasamos por un lugar y todo el bien que podamos hacer o todas las atenciones que podamos prodigar, nunca deberíamos descuidar y menos eludir o ignorar, aprendamos que el diploma colgado en la pared, bien pensado, solo sirve para mantenernos entretenidos quitándole regularmente el polvo y de hecho, muchas personas guardamos los nuestros, en los armarios.

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Los copiones que pegan.-

Cuando vamos a la escuela aprendemos copiando y durante los años de estudio, nuestros pacientes Maestros, se preocupan más de corregirnos las faltas ortográficas de las oraciones gramaticales que los contenidos epistolares porque ellos saben de la importancia del aprendizaje para aplicar los conocimientos que adquiramos en las ocurrencias que tengamos durante las diferentes actividades de la vida. En esta etapa tan fundamental para nosotros, importa más aprender el método de estudio que el propio estudio.
Durante el difícil caminar de la vida, nos encontramos obstáculos de todo tipo pero si nuestra instrucción es adecuada, recordamos las lecciones que con tanto esfuerzo aprendimos de jóvenes durante los años de estudio, aplicando las enseñanzas recibidas para una resolución satisfactoria y puesto que la capacidad de la mente de la persona es ilimitada, ante graciosas, curiosas o inverosímiles situaciones, resolvemos las grandes dificultades con sencillas soluciones.
Con los modernos sistemas de comunicación, es muy fácil hacer un mal uso de la capacidad tecnológica a nuestro alcance y aprovechándonos del copiar y pegar cualquiera puede pillar este texto y llevárselo a otra parte, el problema, difícil de resolver, es cuando el señor Maestro se entera que estás copiando y de la misma forma que cuando ibas a la escuela te regalaba un cero en la calificación de final de curso, la sociedad y sus instituciones se encargan de añadirte otro cero para ir en bicicleta no solo al verano sino durante todo el año.
http://www.juliansegarra.com/