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Elena y Pablo.-

   Dª. Elena y el Sr. Pablo también se acercaron hasta el pueblo de Chert para activar las nuevas tecnologías de la red inalámbrica de ruralwifi que tiene a disposición del usuario que lo pueda necesitar la Destilería de Julián Segarra y por falta de suministro eléctrico de su batería interna, no han podido accionar la realidad del proyecto, ¡lástima! la batería del tractor estaba cargada pero no servía.

elenaypablo

El proyecto ruralwifi.-

   Desde el mes de septiembre de 2008, en el pueblo de Chert se ha procedido a la activación del sistema de entretenimiento rural gratuito basado en ruralwifi, que por iniciativa de las casas de turismo rural ART RUSTIC y destilerías JULIAN SEGARRA, han tenido la oportunidad de realizar, los interesados colaboradores, de varias series de pruebas efectivas para estudiar el alcance y comportamiento de toda la infraestructura correspondiente al proyecto i-SeTCV en el marco de los actos culturales del 800 aniversario del nacimiento del Rey Jaime I y gracias a las personas participantes en el experimento, se ha podido obtener la valoración de los excelentes resultados en la conexión gratuita a la red de Internet con el sistema de comunicación y transmisión Wireless LAN a 54 Mb/seg., optimizando la operatividad tanto de los ordenadores portátiles con acceso a una conexión wifi, como de los equipos DS para juegos online y entretenimiento, mejorando la cobertura radioeléctrica de todo el sistema de telecomunicación inalámbrica.

   A los voluntarios manipuladores de los equipos informáticos, que con gran destreza y sapiencia han comprobado y analizado todas las posibilidades de la zona wifi, por los méritos demostrados y estimada colaboración prestada, en un acto de homenaje y reconocimiento, se les expide y entrega el diploma acreditativo de su participación.

   En la imagen vemos a Kevin, Neus, Ana, Pau, Aarón, Andreu, Carles, Marta, Aitor, Estela, Alexandre, Iván y David mostrando el merecido diploma.

El acceso a internet.-

La aparente complejidad de la red de Internet, hace que aflore nuestra sapiencia y cuando algo no funciona como nosotros esperamos, trasladamos nuestro problema al vecino, al que le participamos del anormal funcionamiento de nuestra infraestructura, en la confianza que sea él quien ponga sus conocimientos a nuestra disposición para que nos solucione la incidencia y correr solícito al bar, a presumir de lo bien que nos funcionan las nuevas tecnologías en nuestra computadora personal.
En la sociedad de consumo que nos ha tocado vivir, todo se mueve alrededor de lo mismo y si cuando vamos a comprar una botella de Brandy del Maestrazgo no tenemos el servicio esperado, nunca es culpa del destilador sino de tendero o bodeguero a quien le compramos y que, por no pagar, dispone y ofrece lo que se merece, porque al comprar una botella de licor de la marca SEGARRA, no solo pagamos el contenido de la botella, sino el tenerla a nuestra disposición, impuestos, servicio, transporte, envasado, destilación, en fin, “todo” y cuando alguien de la cadena no paga lo que debe, se rompe.
En Internet ocurre lo mismo, cuando pagamos una conexión a determinada velocidad, pagamos la conexión y la velocidad, pero si quien nos factura, no paga lo que debe, ni tenemos conexión, ni velocidad y a quien debemos remitir las quejas, es a quien pagamos, no al vecino, cuando nada tiene que ver con nuestros contratos comerciales y aceptado o resignado mal servicio, de hecho, Julián Segarra Esbrí de Chert, tiene acceso a todos los artículos publicados en la red de Internet y con la conexión internáutica de rural wifi gratuita, se puede comprobar fácilmente por quienes se acerquen a la zona de cobertura aunque, como es gratis, no se puede protestar.

Los inaccesibles espacios web.-

Dicen que el servidor no permite el acceso directo desde determinados ordenadores a los espacios web en en donde he ido depositado en el transcurso de varios años información internáutica o tal vez, no sea un parapeto del servidor sino un fallo de la conexión telefónica, aunque mi ignorancia, me permite dudar incluso del operador telefónico con el que hayamos contratado la conexión a la red, lo cierto es que al parecer, algunas personas con excelentes computadores, no pueden disfrutar de los contenidos a las webes que mantengo funcionando.
Es muy difícil para mi, el poder dar satisfacción a todas las personas que visitan los diferentes espacios informativos y complacerles con sus reportajes por lo que la única solución ofertable es aguantarse. Hace un par de meses se volatilizaron todos los documentos de los archivos de mi ordenador y la vida siguió adelante, hace quince días fallaron los accesos a la red y continuamos vivos, como veis, no pasa nada, todo es cuestión de tener algo de paciencia y un camión para llevarla.
Para tranquilidad emocional de todos, puedo participaros que, en mi caso, las conexiones se han restablecido por arte de magia o de birlibirloque y desde hace una semana, puedo acceder a todos los artículos aunque conscientemente, no he hecho nada de nada para nada y de la misma forma que se me impidió la conexión hace quince días, ahora la tengo recuperada.

El homo sapiens.-

Desde que nacemos, empezamos a descubrir un nuevo mundo totalmente desconocido que puede ser fascinante o frustrante según la instrucción que vamos recibiendo en el avance de nuestro aprendizaje, tal vez por ello, a nuestra especie la autodenominemos “homo sapiens” que significa el que quiere saber. Lo cierto es que la evolución tecnológica de los últimos tiempos nos pilla a todos fuera de juego e intentar incorporarla en nuestra vida, es tarea harto difícil al exigirnos una reorganización interna del cerebro y del espíritu que no siempre estamos dispuestos a poder realizar, mas si cabe, cuando en el mundo consumista, lo que ayer era un gran avance, hoy descubrimos como algo obsoleto porque, no somos nosotros los que evolucionamos sino las máquinas de nuestro entorno de las que solo aprovechamos una pequeñísima parte de sus posibilidades.
Un buen día tuve interés en aprender a programar en hipertexto y así lo hice porque el Internet me brindaba la oportunidad de almacenar información en una libreta de un armario de mi casa tan especial para mi, que por sus características, a su vez permitía a todo el mundo acceder a esta información de la que su importancia, residía en las ideas u ocurrencias que podía despertar en el lector para la ejecución de nuevas iniciativas y entre todos, cada cual en su parcela, compartir del conocimiento universal al alcance de todos nosotros mismos en cualquier parte de mundo y a cualquier hora. Ahora ya no era menester ir a una biblioteca en su horario público para instruirnos, nosotros, desde nuestra propia voluntad, avanzamos en los conocimiento que nos inquietan desde cualquier lugar y en cualquier instante. Pero, aquí nace el gran problema del autoaprendizaje. El ser autodidacto es tarea harto difícil y exige mucha voluntad o interés. Las personas somos seres de costumbres y cuando aprendemos a hacer una cosa de una manera, nos es muy difícil abandonar el método que tanto sacrificio nos cuesta en aprenderlo, para volverlo reaprender de otra forma que se supone debería ser la correcta.
En este preciso instante hay una corriente de sentimiento colectivo por el que al parecer, si no tienes un blog eres casi menos que subnormal, pero el blog, no es una planta cualquiera en un monte, no es un árbol que plantamos en nuestro campo y podemos ir a cuidarlo cualquier día que nos plazca, sino que se trata de un hijo al que debemos prodigarle todos los cuidados diarios que podamos y que por nuestras obligaciones, no siempre estamos dispuestos a concederle, por consiguiente, el resultado es el que es y todos los días nacen bloges nuevos y al igual que en el mundo del comercio, casi todos quedan en el olvido perdidos por las unidades de memoria internáutica de la red, pero aún así, lo importante no es lo que nosotros hayamos podido escribir para compartir en un instante de nuestra vida, sino la ocurrencia que pueda despertar en la mente del lector, en cualquier otro momento de la suya.